La Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) advirtió mediante su último relevamiento sobre el "deterioro estructural que atraviesa el sector", tras registrarse una contracción acumulada del 6,9% en el primer trimestre de 2026 que consolida el escenario recesivo de la actividad.
El informe detalla que
el uso de la capacidad instalada se hundió hasta el 41,8%, lo que representa
el nivel más bajo de los últimos cuatro años y confirma que más de la mitad del aparato productivo nacional permanece hoy totalmente ocioso.
Desde la entidad empresaria señalaron que “la utilización de la capacidad instalada en niveles mínimos históricos expone con claridad el deterioro estructural”, vinculando directamente esta parálisis con el desplome de la demanda interna y la rentabilidad.
En esa línea, la crisis productiva ya se traslada con fuerza a las plantillas laborales, registrando una caída del empleo del 2,6% interanual que golpea con mayor intensidad a las pequeñas y medianas empresas de Buenos Aires y Córdoba. En términos sectoriales, rubros estratégicos para la inversión como Bienes de Capital y Otros Productos de Metal lideraron los retrocesos con desplomes superiores al 6,6%, funcionando como un termómetro negativo para el mercado.
A nivel geográfico, el retroceso fue unánime en las provincias industriales, destacándose la situación crítica de Buenos Aires con una caída del 5,6%, seguida por Córdoba y Entre Ríos en un contexto de fragilidad persistente.
Pese a una leve mejora mensual del 1,5% respecto de febrero, el sector advierte que estos números son insuficientes para revertir una tendencia general que pone en riesgo el sostenimiento de los puestos de trabajo genuinos. Además, es necesario destacar que en marzo la actividad registró una caída interanual del 4,1%, confirmando el estado crítico que golpea a la industria argentina.