El riesgo país se ubicó por encima de los 580 puntos y acumuló su octava rueda consecutiva en alza, en un contexto de presión sobre los títulos soberanos. Los bonos en dólares retrocedieron hasta 1,2%, con caídas lideradas por los Globales 2029, seguidos por el Global 2038 (-0,5%) y el Global 2046 (-0,4%). La dinámica se dio en medio de un clima internacional adverso, con mercados globales en baja y tensiones geopolíticas que impactaron en los activos emergentes.
A nivel local, el escenario financiero mostró señales mixtas. Mientras el índice S&P Merval registró una leve baja en pesos, en su cotización en dólares logró avanzar. Sin embargo, el dato más relevante se concentró en el comportamiento de algunas empresas energéticas, particularmente Transener, cuya acción trepó con fuerza en medio del proceso de licitación para la venta de participación estatal.
El alza de Transener, que superó el 7%, reflejó el interés del mercado en activos estratégicos que el Gobierno busca desprenderse. También se observaron subas en compañías como Central Puerto e YPF, en una jornada donde los inversores privilegiaron oportunidades vinculadas al esquema de reformas estructurales impulsado desde el Palacio de Hacienda.
En este marco, el ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que "el proceso de desinflación se va a retomar" y aseguró que, tras un pico en marzo, los precios comenzarían a desacelerarse. Las declaraciones se dieron en simultáneo con una caída en el Índice de Confianza en el Gobierno, que alcanzó uno de los niveles más bajos de la actual gestión, profundizando un escenario de incertidumbre económica y política.