El dólar oficial volvió a retroceder este jueves y cerró en $1.391 en el segmento mayorista, con una baja diaria de $12. De esta manera, se alejó del techo de la banda cambiaria fijada por el Gobierno, mientras en el balance semanal registró una leve caída. En el circuito minorista, la cotización se ubicó en $1.410 en el Banco Nación, con un incremento marginal en el mes.
La dinámica descendente se apoyó en una abundante oferta de divisas, típica de esta época del año, junto con la intervención del Banco Central, que acumuló compras por casi u$s7.000 millones en lo que va de 2026. Este flujo permitió sostener una relativa estabilidad en los distintos tipos de cambio, donde el contado con liquidación operó cerca de los $1.497 y el MEP en torno a los $1.439.
A pesar de esta aparente “pax cambiaria”, el esquema económico del gobierno de Javier Milei enfrenta interrogantes. Las recientes denuncias de corrupción y la caída en la imagen presidencial introducen ruido en los mercados, que comienzan a mostrar cautela frente a la evolución política y su impacto en la economía.
En paralelo, el Ejecutivo avanzó con una actualización parcial de los impuestos a los combustibles desde mayo, pero decidió postergar aumentos más significativos para junio con el objetivo de evitar un traslado inmediato a precios. La decisión refleja el delicado equilibrio que busca sostener la administración libertaria: contener la inflación sin desarmar un programa económico que, por ahora, se apoya en factores transitorios más que en certezas estructurales.