
El expediente pretendía aclarar qué pasó con todos esos cuerpos, supuestamente alojados en hospitales públicos, pero lleva frenado más de 21 meses. Desde que comenzó, en agosto de 2013, fue interrumpido por dos recusaciones de la Procuración porteña y el posterior "cajoneo", primero en la Cámara del fuero Contencioso Administrativo y Tributario, y luego en el Tribunal Superior de Justicia, que sigue suspendido hasta el día de hoy, informa el Diario Tiempo Argentino.
El juez porteño Andrés Gallardo, quien investigaba esta temática antes de que lo apartaran del caso, reveló el desastre que estaba sucediendo en las morgues porteñas. Gallardo las definió como "un basural" y habló de "cadáveres en avanzado estado de putrefacción 'entreverados entre otros cadáveres", "trozos de miembros amputados" y "gran cantidad de cuerpos sin identificación que permanecen en los depósitos desde un tiempo indeterminado". Una muestra de esta situación fueron dos cuerpos en el Hospital Ramos Mejía que aparecían identificados con un mismo nombre, "uno en estado de disecación, y otro en estado de putrefacción, literalmente 'tirado' en una bolsa en condiciones deplorables, y oculto debajo de otro cadáver", declaró el juez porteño.
Con la aparición de Luciano Arruga, cuyo cadaver había sido calificado como NN, se ejemplifica esta situación. Muchas de las pistas que hubiesen acelerado su hallazgo, estaban perdidas en el papeleo de los depósitos de cadáveres que esta maniobra judicial del macrismo generó. La documentación que registraba el paso de Luciano por el Hospital Santojanni se encontraba en la pila de material secuestrado en el expediente N°42.492, el mismo que duerme en el Tribunal Superior de Justicia y que hasta ahora nunca pudo ser examinado en profundidad.
Gallardo alcanzó a identificar 216 casos –77 adultos y 139 menores– a los que se les perdió el rastro en las morgues de seis hospitales la Ciudad. "Desde el año 2008 a la fecha (por agosto de 2013) supuestos cadáveres ingresados no acreditan su egreso", explicó. Es decir, figuraban en el libro de entrada y no en el de salida, pero sin embargo no estaban en el lugar. Fueron 30 adultos y once bebés en el Hospital Ramos Mejía; 20 adultos y 73 bebés en el Rivadavia; tres adultos y un bebé en el Durand; un adulto en el Muñiz; 16 adultos y 24 bebés en el Piñeiro; y siete adultos y 30 bebés en el Santojanni.