08.07.2015 / Análisis

Elecciones provinciales: la ventaja de los oficialismos

De las 12 provincias donde ya hubo elecciones (sin contar a La Pampa, donde no hubo cruce de fuerzas), en nueve triunfó el partido gobernante. Solo en Mendoza y Tierra del Fuego ganó la oposición.




Habiendo votado la mitad de los 24 distritos del país, los resultados vuelven a dar cuenta de la ventaja que gozan los oficialismos provinciales en Argentina: los dos gobernadores que buscaron su reelección (Juan Manuel Urtubey en Salta y Alberto Weretilneck en Río Negro), lograron su objetivo con amplia diferencia sobre el segundo candidato, en otras cinco habrá cambio de gobernador pero no de signo político, mientras que en Chaco volvió a ganar el peronismo -que actualmente gobierna la provincia- pero resta conocer el resultado de las elecciones generales y en Corrientes el triunfo fue para el radicalismo gobernante, pero en elecciones legislativas.

En términos de partidos, el mapa arrojó triunfos para todos: en tres provincias (La Rioja, Tierra del Fuego y Chaco) ganó el FpV, en dos la UCR (Mendoza y Corrientes), en dos ganaron fuerzas locales sin referencias nacionales (Río Negro y Neuquén), en una el peronismo disidente (Córdoba) y el socialismo y el PRO se repartieron Santa Fe y la Ciudad de Buenos Aires, aunque todavía resta conocer el resultado del ballotage.

La ventaja de los oficialismos, que viene principalmente de la posibilidad de contar con el manejo de los recursos estatales, se ve especialmente en los distritos más chicos, donde los recursos públicos son más amplios en términos relativos y el electorado tiene una relación más próxima y más dependiente con el Estado que en las provincias donde la actividad privada predomina ampliamente.

Más aún, la recuperación económica de la última década y media y la estabilidad alcanzada en el período más reciente a contramano de los pronósticos de la oposición, ayudaron a consolidar una tendencia que de todos modos, no es solo de los años recientes.

De hecho, en el período que va desde 1983 hasta 2013, de los 58 gobernadores que buscaron su reelección, solo 7 no la consiguieron. Este año no parece ser la excepción.