Jaime Durán Barba es conocido por su rol como estratega político. Se conoció con Mauricio Macri en 2005, y con el tiempo se transformó en uno de los hombres más influyentes alrededor del líder del PRO. Sin embargo, esa relación de confianza mutua hoy atraviesa momentos de tensión, informa el Diario Perfíl.
Dentro de los motivos por los cuales comenzaron las rispideces, se encuentra la decisión del jefe de Gobierno de compartir su fórmula presidencial con Gabriela Michetti, a quien el ecuatoriano llegó a llamar “una militante más” del macrismo. Durán Barba intentó presionar, primero con el economista Rogelio Frigerio y, luego, con el secretario general, Marcos Peña, para que fuera el elegido como candidato a vicepresidente. La discusión que el asesor estrella de PRO mantuvo con otro sector del partido, incluso con el influyente empresario Nicolás Caputo –que apoyaba a Michetti–, lo terminó relegando.
Otro episodio que generó polémica fueron las incursiones en medios de comunicación del asesor, que generaron mucha bronca en la mesa chica del líder del PRO. La última, que le fue reprochada, fue cuando en una entrevista con el diario La Nación dijo que Federico Pinedo sufría de “Alzheimer” y criticó fuertemente a Michetti por haber jugado en las primarias porteñas contra Horacio Rodríguez Larreta. No había sido el único caso: en una entrevista con Noticias había expresado que Adolf Hitler era “un tipo espectacular”. A partir de estos casos, Macri aplicó un “cepo mediático” al consultor, quien ya no suele responder los requerimientos periodísticos.
Por último, la campaña de Miguel del Sel, en Santa Fe. Macri le recriminó a su asesor estrella que ofrezca sus servicios a candidatos provinciales sin el conocimiento ni el aval del esquema que armó el PRO nacional.
“Jaime, vos sos estratega, limitate a eso”, lo escucharon decir a un enojado jefe comunal.
Duran Barba no es un miembro más del macrismo: es uno de los hombres que más escucha Macri y fue clave, junto con Peña, en la decisión de excluir a Sergio Massa. Representa el discurso de que el líder del PRO debe expresar “lo nuevo” y criticar al PJ para lograr una polarización.
Si bien los cruces con Macri fueron a la vista de otros funcionarios, hoy nadie asegura que pueda desvincularse de la “mesa chica” de decisiones, y menos aún en plena campaña presidencial.