
La sesión especial de la Cámara de Senadores en donde el jefe de Gabinete, Marcos Peña, respondió las preguntas de los legisladores
logró apenas conseguir quórum para poder funcionar, aunque
fueron muy pocos los legisladores que se quedaron en sus bancas para escuchar la exposición del hombre fuerte del gobierno.
En ese marco,
todas las miradas del oficialismo apuntaron a Miguel Ángel Pichetto, quien ya sea para garantizar el quórum de las sesiones como para levantar la mano en aquellos proyectos que Cambiemos consideraba "pilares" de la gobernabilidad, como fue la reciente ley que regula el régimen de contratación público privada. Por un lado están quienes ven con desconfianza que el jefe del bloque peronista,
Pero el coqueteo de Pichetto con el oficialismo por un lado y el acercamiento evidente con Sergio Massa por otro, no convence a aquellos senadores peronistas que quieren hacer buena letra con sus gobernadores para poder renovar sus bancas en las próximas elecciones.
La postura de Pichetto marca diferencias con quienes quieren encontrar nuevos horizontes dentro del PJ y creen que Sergio Massa no es una opción peronista, mientras que el rionegrino encuentra consensos entre aquellos que creen en un peronismo sin Cristina Fernández de Kirchner.
Pero mientras va tomando forma el espacio que busca un peronismo sin Cristina y hasta otro que propone un kirchnerismo sin la ex presidenta,
los senadores que deben renovar sus bancas el año que viene, al igual que los que no, están optando por la estrategia de cada uno “atender su juego”.