María Julia Alsogaray accedió al beneficio de la libertad condicional al cumplir las dos terceras partes de su condena por distintas causas de corrupción por las que recibió una pena unificada de cinco años de prisión. La decisión fue tomada por el juez José Martínez Sobrino, integrante del Tribunal Oral Federal (TOF) 6 y magistrado a cargo de la ejecución de la pena de Alsogaray.
La histórica funcionaria menemista tenía una condena a una pena única de cinco años de prisión por dos condenas por hechos de corrupción que estaban firmes: a tres años y medio de prisión por enriquecimiento ilícito que le impuso el TOF 4 en mayo de 2004, y a cuatro años por defraudación por administración fraudulenta en perjuicio de una administración pública por la privatización de Entel que recibió en abril de 2014 de parte del TOF 6.
Alsogaray ya fue juzgada en siete juicios orales. Además de las condenas por enriquecimiento ilícito y por la privatización de Entel también recibió cuatro años de prisión por la contratación irregular de personal en la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y tres años y seis meses de cárcel por las obras de refacción en el mismo organismo. Esas condenas todavía no están firmes.
La hija de Álvaro, dirigente de la Unión del Centro Democrático (UCEDE) había sido absuelta en los juicios orales por la venta de un predio de la ex Entel, por presuntas irregularidades en el "Plan Nacional del Manejo del Fuego", y por los sobresueldos que cobró en los distintos cargos que ocupó en el Gobierno de Carlos Saul Menem.