13.10.2016 / Género

Paridad es igualar oportunidades

La sanción de la ley de paridad en la provincia de Buenos Aires marcó un antes y un después en la política bonaerense. A continuación un repaso por la tradición electoral y el rol de las mujeres en los cargos ejecutivos.




Desde hace tiempo se viene planteando el debate de igualar oportunidades en la política, sobre una paridad de género en cargos electivos y la pertinente posibilidad de conformarlos con la representación igualitaria de hombres y mujeres.

Es claro que la paridad contribuye a garantizar la igualdad, propone una discusión abierta y pluralista sobre asuntos públicos. Particularmente en democracia todas las personas somos iguales y tenemos los mismos derechos, pero para que ello sea posible debe garantizarse iguales condiciones a la hora de elegir representantes. Si tal supuesto no ocurre, es necesario generar políticas que equilibren la balanza. Hacia allí apunta la paridad.

En nuestro país han existido pocas mujeres que hayan sido relevantes para la historia política si se lo compara con la cantidad de hombres. Seguramente es algo que la sociedad lo ha naturalizado, pero lo cierto es que hoy nos debemos la reparación de esta cuenta pendiente por los derechos de la mujer. Tal se ha naturalizado dicho fenómeno que un supuesto claro desnuda esta situación. Ocurrió precisamente en la localidad de General Lavalle, donde luego de 150 años de historia recién en el año 2011 tuvo a su primera intendente mujer, Marcela Passo (hoy Diputada Nacional por el Frente Renovador).



Este pequeño y modélico pueblo ha tenido ciertas particularidades que lo diferencian con el común de otros distritos. Desde el 2007 hasta el 2015 han tenido el cupo femenino muy por encima del 50%, con un promedio de 58%, llegando en el 2011 a un 64% de participación femenina en la lista. Algo realmente inusual pero ejemplificador.

General Lavalle anticipó naturalmente la igualdad de género, dio un puntapié inicial que puede ser un punto de partida para ejercitar medidas políticas maduras, para que sean extendidas a lo largo y ancho de nuestro país. Para que ello se concrete es que hoy se ha impulsado en buena hora este proyecto de ley que consagra a la paridad de género. Una herramienta útil para garantizar inclusión e igualdad de oportunidades.