"Estoy muy bien para lo de mañana", aseguró, en registro futbolero, el presidente Mauricio Macri respecto de la segunda reunión que tendrá con el Papa Francisco con motivo de la canonización del cura Brochero en el Vaticano.
Es que,
tras el primer encuentro que tuvieron durante 22 minutos a fines de febrero con la recordada fría expresión del Sumo Pontífice para la foto, el resultado del encuentro es, para el mandatario argentino, trascendental.
Transpirado después de bicicletear durante casi una hora y media hasta las afueras de Roma con el Arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli, Macri se mostró optimista ante la prensa de cara a la reunión privada que mantendrá mañana con Francisco.
"Las interpretaciones se las dejo a ustedes, que se divierten con esto. Poli me había dicho hace unos meses que cuando viniera a Roma me iba a llevar a andar en bicicleta", explicó el jefe de Estado casi en la puerta de entrada del De Russie, el hotel en el que se hospeda.
La importancia que tiene el encuentro entre Jorge Bergoglio y el líder del PRO no es disimulada por el entorno presidencial.
"No hay ninguna razón para pensar en que la reunión no saldrá bien", intentó aclarar la canciller, Susana Malcorra, en el lobby del hotel, según consigna Infobae.