“Ante una manifestación el control tiene que ser del Estado y el Estado ahora somos nosotros, no las fuerzas políticas que todavía quieren decirnos qué tenemos que hacer. El operativo salió perfecto”, dijo la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, en relación al inmenso despliegue de efectivos de fuerzas de seguridad que rodearon los tribunales de Retiro ante la llegada de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, y luego de que se difundieran videos y se denunciaran agresiones por parte de referentes opositores.
Bullrich defendió así el operativo con cientos de policías federales y prefectos destinados a rodear el edificio de Comodoro Py 2002 y a la masiva concentración de militantes kirchneristas que se acercó para apoyar a la ex presidenta. Ayer, las cámaras registraron cuando la ex jefa de Estado descendió de su auto y gritó hacia los efectivos que empujaban a los manifestantes.
"No le peguen a la gente, péguenme a mi cobardes", lanzó. Además, distintos referentes denunciaron agresiones, como Juliana Di Tullio. La diputada terminó con la camisa rota, rasguños y moretones en todo el cuerpo, según contó a través de las redes sociales, cuando intentó evitar una represión por parte de los policías.
"Slokar -el presidente de la Cámara Federal de Casación Penal- pidió control total de Comodoro Py y sus alrededores y el Estado estuvo ahí para cuidar el lugar. Era una petición judicial que había que cumplir", justificó Bullrich, en declaraciones a Radio Nacional. Y calificó el resultado del desmesurado operativo como “perfecto”.