El embajador argentino en Bolivia, Normando Álvarez, anunció que Mauricio Macri invitó al Presidente boliviano, Evo Morales, a ver el Boca - River que se jugará en abril. ¿El motivo?, "calmar las aguas" después del escándalo por los decretos del Presidente argentino que modificaron la leyes migratorias.
Álvarez, hombre cercano al gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, admitió no estar de acuerdo con los dichos de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, sobre la inmigración boliviana. Además,
reconoció el primer mandatario de la Argentina cometió "errores en cuanto a la manera en que se lanzaron los decretos".
La ministra Bullrich, que recibía este lunes a la comitiva boliviana, había calentado la previa del encuentro con un cruce directo a Evo: "La ley migratoria es la misma que tiene Bolivia". En medio de la tensión,
los bolivianos habían apuntado directamente a la primera dama, Juliana Awada.
El presidente del Senado, José Alberto Gonzáles, reveló que cuando ejerció las funciones de cónsul en Buenos Aires participó en procesos en los que la primera dama -que dirigió la firma de ropa Cheeky-, estuvo involucrada por “trabajo esclavo” por su relación con textileras que contrataban a bolivianos indocumentados.