
Un informe elaborado por la Asamblea de la Pequeña y Mediana Empresa (Apyme) arrojó que más de 1.800 empresas debieron cerrar en lo que va del año debido a la crisis que enfrenta la industria nacional. Se prevé que para fin de 2017 el número podría superar las 7.000 empresas.
La crisis en la producción y el cierre de fábricas se traduce directamente en despidos. Se calcula que alrededor de 72.000 trabajadores pasaron a ser desocupados el año pasado, sin tener en cuenta además, las miles de suspensiones.
El informe asegura que las principales causales de la crisis que atraviesa la industria, se debe a la apertura de importaciones, los tarifazos en los servicios públicos, la presión tributaria y la creciente inflación.