Tanto la salida de Carlos Balbín de la Procuración del Tesoro, como su reemplazo por parte de Bernardo Saravia Frías, quedaron envueltos en fuertes polémicas. El desplazamiento del primero, porque se supo que preparaba un informe sobre el escándalo del pacto Estado-Correo Argentino que no sería del agrado del Gobierno. La designación del segundo, porque
fue socio del estudio de abogados que tuvo entre sus clientes nada menos que al Grupo Macri.
Ante esto,
la Oficina Anticorrupción (OA) que conduce la militante del PRO Laura Alonso se ve obligada a actuar y el martes le pedirá informes al funcionario designado recientemente. Se investigará si tiene conflicto de intereses.
Según informó el portal La Política Online,
en la OA dicen que todavía no queda claro si hay conflicto de interés y por eso le enviarán la nota a Saravia Frías pidiendo información sobre sus trabajos.