En medio del escándalo por las confesiones del arrepentido de Odebrecht, que declaró haberle pagado una decena de coimas al titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner se refirió al funcionario y amigo del presidente Mauricio Macri y lo contrastó con el caso de Milagro Sala. ¿En qué sentido?
“Milagro Sala, indígena y dirigente social: prisión preventiva porque puede entorpecer investigación”, escribió la ex mandataria en sus cuentas en las redes sociales. Enseguida, publicó: “Arribas, que maneja todo el aparato de inteligencia estatal, los fondos reservados de la AFI y es amigo e inquilino del Poder Ejecutivo, se lo investiga en libertad”.
Acto seguido, lanzó una pregunta: “Compatriota: ¿quién le parece a Ud. que tiene más y auténticas posibilidades de interferir en las investigaciones de las causas judiciales que se llevan contra ellos durante este gobierno?”
El irónico planteo de la ex jefa de Estado llega mientras el escándalo internacional conocido como "Lava Jato" se instala en Argentina, apuntado directamente a Arribas, a quien hace menos de un mes el juez Rodolfo Canicoba Corral sobreseyó por no encontrar "nada raro" en las cinco transferencias investigadas. Sin embargo, ayer el "cambista" de Odebrecht confirmó el pago de 10 coimas al amigo de Macri por US$ 850 mil.
En tanto, ayer mismo,
el Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la ONU visitó la cárcel de mujeres de Alto Comedero, en Jujuy, donde Sala y otras internas denunciaron a la delegación internacional los hechos de tortura y hostigamiento que se producen dentro de la prisión. Si bien el Grupo aún no dio a conocer resultados de su visita oficial al país, el fiscal de Estado de Jujuy, Mariano Miranda, admitió que los delegados de la ONU preguntaron específicamente “qué realizó el Ejecutivo respecto a la Opinión 31”, la resolución en la que –en octubre pasado– pidieron la liberación “inmediata” de la dirigente de la Tupac Amaru, por considerarla “arbitraria”.