
El presidente Mauricio Macri esperó que transcurrieran 37 días de la desaparición forzada del joven chubutense, Santiago Maldonado, para encontrarse con los gobernadores de las provincias de la Patagonia y definir el accionar del Ejecutivo en el marco de una causa, en la que Gendarmería quedó en el centro de las sospechas.
En esa línea, ordenó al ministro del Interior, Rogelio Frigerio
, a que convocara a una reunió, de la que participaron gobernadores de tres provincias patagónicas y a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, para trabajar en torno de la desaparición de Santiago Maldonado.
Cabe recordar que, el funcionario de Bullrich, Pablo Nocetti, estuvo en varias oportunidades en Esquel donde mantuvo una serie de reuniones con fuerzas federales y las policías provinciales. También con jueces y fiscales. Los encuentros fueron para delinear estrategias para “combatir” a los RAM, liderados por Facundo Jones Huala.
En la reunión se habrían organizardo políticas de cooperación entre las fuerzas de seguridad de la Nación y las provincias. Los mandatarios de las provincias de Río Negro y Neuquén, que tienen reclamos mapuches en su territorio estuvieron presentes. Pero Chubut, que es la provincia más afectada por la denuncia a partir de la desaparición del joven Santiago Maldonado en Esquel no estuvo representada en el encuentro, ya que el gobernador de Chubut, Mario Das Neves, está gravemente enfermo e internado en Buenos Aires.
Sin embargo, en Interior se esperaba, la presencia del vicegobernador Mariano Arcioni, de buen vínculo con la Casa Rosada, pero según trascendió, fueron los hijos de Das Neves quienes no dejaron que el vicegobernador se haga presente.