
Luego de la polémica por la carga de votos en el escrutinio provisorio de las
PASO que le permitió a
Cambiemos tener, en el prime time televisivo, la foto de una victoria en
Provincia de Buenos Aires que no fue,
el director nacional electoral, Fernando Álvarez, manifestó que "no hubo ningún tipo de manipulación ni administración de la información" al tiempo que entendió que, si bien el sistema de votación actual es seguro, la salida para estos inconvenientes es la boleta única.
En entrevista con Letra P, Álvarez analizó que
"desde el punto de vista técnico, el escrutinio (del 13 de agosto) fue correctamente realizado y ejecutado" y que los inconvenientes se debieron a"distintos motivos técnicos que tienen que ver con la constitución estructural del escrutinio provisorio, que tiene limitaciones. No hay manera de llegar al 100 por ciento de las mesas escrutadas, porque, por cuestiones que nosotros no podemos resolver y que el Poder Ejecutivo no puede resolver, hay una cantidad de telegramas que quedan fuera del provisorio. Tratamos de que sean la menor cantidad posible y por eso estamos trabajando con la Justicia Electoral".
En este marco, sostuvo que la diferencia entre el resultado del escrutinio provisorio y definitivo está dentro del "margen de error", que se aspira a que sea menor al 1%, "
y lo fue. Fue una elección donde el provisorio dio una diferencia a favor de Cambiemos de 0,08 por ciento y donde finalmente el conteo definitivo la revirtió con 0,21 por ciento de diferencia. Estamos hablando de menos de 7 mil votos, en el caso del resultado provisorio, y de unos 20.000 votos en el definitivo, dentro de un padrón de 12 millones de electores, donde votaron 9 millones y medio". Además, agregó que
"nunca paró la carga, ni se detuvo. Las curvas de los distintos provisorios son muy parecidas, donde hasta la una de la mañana tenés una carga significativa, luego baja y luego entra en una instancia de goteo".
Por eso, resaltó que "
no hubo ningún tipo de manipulación, ni de administración de la información. Porque a pesar de una opinión que yo veo que es corriente y profundamente errónea, el sistema es mucho mas seguro de lo que uno piensa. Aunque si tuviera que elegir, no elegiría el que tenemos porque está perimido".
Como titular de la
Dirección Nacional Electoral, manifestó que
la elección "salió muy bien y queremos que salga mejor. Que los resultados estén antes, que reduzcamos el margen de error de las autoridades de mesa en la manipulación. No nos ocupamos del telegrama, sino de reducir todos los incidentes que se pueda. Esto es lo que también quiere la Justicia Electoral. Ante eso hemos agregado 18 nuevos centros de transmisión entre ahora y octubre en provincia. Vamos a incrementar el numero de escáners en los centros de transmisión donde hemos notado que hubo una mayor afluencia de telegramas y por eso vamos a reforzar la transmisión con 75 nuevos escáners".
En este contexto de la búsqueda de la más rápida y mejor difusión de datos, consultado sobre la reforma política, Álvarez señaló que se trata del "
cambio estructural de un sistema que tiene estas limitaciones y dificultades por sistemas mas seguros, confiables y rápidos. La boleta única electrónica puede ser una salida, pero pienso que la boleta única es la salida, y si fuese electrónica sería mejor. Creo que ésa es una discusión que nos tenemos que dar. La boleta única es la solución. Después vendrá el tamaño de la boleta, y si no sale la boleta única electrónica, una alternativa que puede funcionar, y que ya estamos experimentando, es la transmisión de los datos desde cada centro de votación. Se manda directamente desde la mesa, y se ahorra esa manipulación y recorrido logístico. Si prospera este modelo, serían los mismos fiscales partidarios y autoridades de mesa quienes transmiten directamente lo que escrutaron".