
El 30 de mayo de este año, un día después de la renuncia de
Susana Malcorra, Jorge Faurie asumió su cargo como Canciller argentino. En medio de una actualidad convulsionada, el funcionario analizó la realidad de la Argentina en materia económica, de inversiones, su relación con el mundo y el paquete de reformas impulsado por el Gobierno. En diálogo con El País, sostuvo que la seguridad financiera no depende de dónde tienen su plata los Ministros porque
"hay grandes fortunas europeas que están en otros países por temas fiscales".
Consultado por la prometida llegada de inversiones a la Argentina, el Canciller aseguró que el país está "en un proceso de reformas estructurales" y que es necesario "reducir costos de producción" porque
"tenemos un componente alto de salarios. Hay 3.000 sindicatos en Argentina. Abrir Argentina llevará un tiempo".
En esta línea, manifestó que
los inversores buscan "destinos seguros y estables", lo cual se construirá con el acompañamiento de las
reformas impulsadas por el Presidente, que se reflejó
"en las últimas elecciones. Ha quedado ratificado. Es el momento de los inversores para venir". Consultado por el
dinero que muchos funcionarios nacionales tienen en el exterior, y cómo eso es un signo de inestabilidad financiera, Faurie aseguró que
"no creo que ningún inversor de los grandes fondos, que tienen su plata en cualquier lugar, esté preocupado por eso. Hay grandes fortunas europeas que están en otros países por temas fiscales", a lo que el periodista le respondió que
"los empresarios sí, pero no los ministros, canciller".
Faurie analizó que
"el eje ahora es la inserción de Argentina en el mundo" y que pese a que el
proteccionismo está avanzando en el mundo,
"nosotros somos un país que vivió la experiencia reciente de vivir encerrados y con lo nuestro. Y nos dejó más chicos, más pobres, menos adelantados tecnológicamente. El que venga y nos diga intentemos vivir más hacia adentro que es la solución del problema, le decimos yo ya pasé por ahí y ya sé que cerrando la frontera no protejo al trabajador, me quedo atrás. Ya lo hicimos durante 10 años y no funcionó".
Consultado sobre las políticas proteccionistas impulsadas por
Donald Trump en Estados Unidos, el Canciller entendió que el país norteamericano
"está redefiniendo su posición pero no de manera general. No hay doctrina trumpiana que diga solo pared, solo encerramiento. Van dando respuestas puntuales. Tenemos un buen diálogo con EEUU para ver hacia dónde van".