Lejos de los dirigentes del macrismo que cuestionan el impuesto a las grandes riquezas impulsado por el Frente de Todos, el intendente de Lanús,
Néstor Grindetti, implementó una
tasa extraordinaria a empresas del distrito cuya facturación supere los 50 millones y que hayan tenido actividad normal durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio por el Coronavirus.
El incremento extraordinario sería del
30 por ciento y apunta a entidades financieras y bancos. Tambien ingresan en el gravamen supermercados e hipermercados de más de 2 mil metros cuadrados y empresas de telefonía móvil e internet.
La idea es poder contar con más recursos para acudir a las pymes y comercios que hayan tenido complicaciones por el parate económico. La propuesta fue avalada este martes de manera unánime por el Concejo Deliberante de Lanús.