27.05.2020 / Coronavirus

Villa Azul: los datos que prueban la responsabilidad de Macri, Vidal y Molina por el abandono que se sufre en pandemia

Mientras que del lado quilmeño de ese barrio popular los contagios cuadruplican al sector ubicado en Avellaneda, sólo separados por el Acceso Sudeste, Política Argentina accedió a información acerca de dos convenios de construcción de 152 casas que se iniciaron con Cristina en Quilmes pero fueron abandonadas por Cambiemos. Los detalles.




En la barriada popular de Villa Azul, la pandemia del coronavirus expuso cómo la administración de Juntos por el Cambio provocó desigualdad que hoy se cobra en salud e incluso vidas. Los dos mundos que conviven en ese barrio del conurbano bonaerense, la parte de Quilmes y la parte de Avellaneda, lo muestran en datos: mientras en esa zona del primer municipio no urbanizada y sin servicios viven 3.300 personas en 850 casas y hay más de 136 contagios de Covid confirmados -hasta ayer- y 82 sospechosos; del lado del segundo distrito, donde cuentan con casi toda la infraestructura necesaria, habitan 1500 personas en 650 casas, los infectados son un cuarto de los que hay en el vecino y la cantidad de vecinos con síntomas hisopados está en baja.

¿Por qué esa diferencia en infraestructura entre el lado quilmeño y el avellanedense de Villa Azul que hoy se expresa en mayores consecuencias ante la pandemia? Política Argentina accedió a datos que prueban que la situación de ese barrio en Quilmes es producto del abandono de obras comenzadas durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner por parte de Mauricio Macri, María Eugenia Vidal y Martiniano Molina.

Es que, tal como afirmó ayer Alberto Fernández, el macrismo abandonó programas de construcción de viviendas comenzados del lado quilmeño de Villa Azul. Se trata de dos convenios por un total de 152 casas que fueron iniciados entre julio y septiembre de 2015.

En el primer caso, se trató de la construcción de viviendas e infraestructura por 72 viviendas, entre las calle Sgto. Cabral entre Neuquén y Chubut de Villa Azul. Los trabajos debían durar 42 meses, pero el ex presidente Macri, la ex gobernadora bonaerense Vidal y el ex intendente quilmeño Molina los abandonaron en 2016.

El segundo convenio era para construcción e infraestructura de 80 viviendas en el mismo lugar. Estaba estipulado que tomara 12 meses, pero también fue interrumpido.



Ante el abandono de esas obras ni bien comenzado los mandatos de Cambiemos en los tres órdenes, las fuentes oficiales y residentes de la zona contaron a este portal que las familias del barrio Villa Azul comenzaron a tomar las viviendas a partir del año 2016.

La mayor parte de las tomas se dieron en junio de 2019, cuando las empresas se retiraron definitivamente del barrio por falta de financiamiento. Según fuentes oficiales, al día de hoy las obras tienen un avance aproximado del 20%.

El mismo tipo de programas de construcción de vivienda habían comenzado en Avellaneda un tiempo antes que iniciaran en Quilmes en 2015. Sin embargo, ante el abandono del financiamiento por parte del macrismo, el intendente local, Jorge Ferraresi, las concluyó con recursos municipales. En diciembre de 2017, entregó viviendas a 22 familias de Villa Azul de la localidad de Wilde, en lo que fue la tercera etapa de obras en el lugar, con la que se alcanzaron las 395 casas allí.

En Quilmes, Molina no hizo lo mismo y, ante la eliminación del financiamiento por parte de Macri y Vidal, las obras se abandonaron. Hoy, la Villa Azul quilmeña sufre mucho más produndamente el coronavirus que la Villa Azul de Avellaneda.



Es por eso que, con el apoyo de los gobiernos nacional de Fernández y provincial de Axel Kicillof, la gestión quilmeña de Mayra Mendoza anunció que se trabajará para urbanizar el barrio Villa Azul, comenzando por estas obras que fueron abandonadas en la gestión de Cambiemos.

En la Villa Azul, durante las últimas dos jornadas se repartieron los bolsones de comida en todas las casas, agua, garrafas, elementos de higiene, medicamentos, pañales, material de limpieza y se buscó ayudar a los vecinos en su situación laboral. El contenido de cada bolso es ocho paquetes de fideos, dos paquetes de un kilo de polenta, seis paquetes de arroz, cuatro de garbanzos, cuatro envases de puré tomate, tres litros de leche, dos kilos de azúcar, dos botellas de aceite, sal, tres paquetes de harina, un jabón tocador, un detergente, un trapo de piso, un trapo rejilla, tres pastillas de jabón blanco y una botella de cloro. Ayer se comenzó la preparación de un segundo bolsón, con frescos, fruta y verdura.