La Unión Tranviarios Automotor (UTA) levantó el paro de ómnibus que en algunas provincias llevaba varias semanas en reclamo del pago de salarios adeudados, luego de un acuerdo entre el gremio, la cámara patronal y los funcionarios de Trabajo y Transporte.
En el contexto de un conflicto que ya lleva unos dos meses, alrededor de 80 líneas de colectivos de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano iban a llevar a cabo un paro de 24 horas en solidaridad con los choferes del interior del país, que hace casi 60 días están en conflicto por el reclamo de salarios adeudados y frente a la incertidumbre acerca de su continuidad laboral.
Por el conflicto, que tiene mayor profundidad en el interior y particularmente en Córdoba -que está sin servicio desde hace 50 días-, se encuentran afectados 32.600 trabajadores en todo el territorio nacional.
El paro había sido convocado por la Agrupación Juan Manuel Palacios, que lidera Miguel Bustinduy, sector de la UTA disidente de la conducción de Roberto Fernández, a quien le exigieron que "deje de esconderse en sus compromisos con las empresas, y definitivamente garantice y proteja los derechos de los trabajadores, imperativo legal ignorado permanentemente en su gestión".