La polémica en torno al presunto espionaje ilegal llevado a cabo por la Agencia Federal de Inteligencia durante la gestión Cambiemos, que estuvo a cargo del amigo intimo del ex presidente Mauricio Macri, es decir Gustavo Arribas, todavía deja mucha tela que cortar.
A los más de 400 periodistas aparentemente espiados durante la Cumbre del G20 y dirigentes políticos propios y ajenos que van de un espectro que incluye a Martín Insaurralde, Jorge Ferraresi, Graciela Caamaño y Nicolás del Caño pasando por los propios María Eugenia Vidal, Horacio Rodríguez Larreta y (no tan propios) Emilio Monzó se suman curas y obispos que son allegados a nada más y menos que el Sumo Pontífice.
Entre ellos el padre
José María “Pepe” Di Paola, cura villero, sacerdote del clero diocesano de la Arquidiócesis de Buenos Aires.
Tambien el monseñor
Jorge Rubén Lugones, jesuita, obispo diocesano de Lomas de Zamora y presidente de la Pastoral Social. Además, el padre
Francisco “Paco” Oliveira, del grupo de Curas de la Opción por los Pobres.
A diferencia de Pepe, Paco y Monseñor Lugones tienen una clara tendencia peronista, como en su momento la representó el Padre Mujica. De hecho, el obispo lomense es un íntimo de Francisco.