Con la idea de frenar el impacto de la segunda ola de Covid-19 en el país, el Gobierno dispuso en los últimos días unas serie de medidas (en esta nota está el detalle de cada una de ellas) como, por ejemplo, que todos los empleados de la administración pública realicen su trabajo de manera remota durante tres días, que se acoplan a los feriados de jueves y viernes de Semana Santa, y el fin de semana.
Con relación a esto, en las últimas horas el intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, se rebeló ante esta resolución y aseguró que en la ciudad de Mar del Plata las oficinas municipales no cerrarán.
“Ya todos aprendimos cómo cuidarnos y no tenemos que aflojar. Desde el Municipio seguiremos controlando que se cumplan los protocolos, y tenemos que continuar las tareas previstas”, señaló a través de las redes sociales. Y agregó: “No podemos parar la ciudad”.
Respecto a los parámetros: cuando el cociente (resultado de dividir) entre el número de casos confirmados acumulados en los últimos 14 días y el número de casos confirmados acumulados en los 14 días previos, sea superior a 1,20, y cuando el número de casos confirmados acumulados de los últimos 14 días por 100 mil habitantes, sea superior a 150, las autoridades provinciales quedarán habilitadas para tomar medidas restrictivas por la noche.
Según explicaron los funcionarios, hay 45 departamentos de 13 provincias que se encuentran en mayor riesgo, ya que superaron los parámetros de los dos indicadores. Mientras que hay cuatro departamentos de cuatro provincias que presentan una incidencia mayor de 150 y, ya que se trata de grandes aglomerados urbanos, constituyen un “riesgo elevado”.
En función de lo expuesto, el Gobierno nacional recomendó a los gobiernos provinciales y municipales de esos departamentos, a implementar medidas intensivas, localizadas y transitorias, teniendo en cuenta las actividades definidas como alto, mediano y bajo riesgo