El intendente Martín Insaurralde se refirió a la problemática devenida por la segunda ola del COVID y remarcó la necesidad de llevar a cabo medidas sanitarias que exige el actual. “No se trata de que nos guste o no nos guste restringir. Por supuesto que queremos que la economía funcione pero la segunda ola es una realidad mundial. Debemos tomar decisiones urgentes para disminuir la circulación del virus y darle ayuda económica a cada argentina y argentino que sea perjudicado por estas disposiciones extraordinarias”, dijo el jefe comunal.
En este sentido, recordando la experiencia con los programas de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) y el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), implementados en la primera ola de la pandemia de Covid 19, aseguró que “la asistencia debe ser proporcional a las horas de producción que se pierdan” y que “como en esta oportunidad se tratará de un lapso de cierre más corto, el Estado deberá hacer el esfuerzo de garantizar 100% de los ingresos a cada una de las actividades que se vea afectada”.
“Todos ansiamos que pronto llegue la nueva normalidad y para eso es vital ganar tiempo y lograr vacunar a toda la población de riesgo”, concluyó Insaurralde.
En otra línea, destacó el avance del operativo de vacunación contra el coronavirus en la provincia de Buenos Aires. A la fecha ya se concretaron 1.697.310 aplicaciones en el territorio bonaerense, donde la población objetivo a ser vacunada en esta etapa ronda las 2.500.000 personas.
“Con la llegada de más vacunas, se está acelerando el proceso de inmunización, que este mes progresará de manera mucho más potente. Solamente en este fin de semana, se enviaron más de 300.000 turnos en la Provincia y la expectativa es triplicar el ritmo inicial en las próximas semanas”, destacó el jefe comunal.
Asimismo, Insaurralde se refirió a la situación del sistema sanitario. “A diferencia del año pasado, esta segunda ola nos encuentra muchísimo mejor preparados. Por decisión del presidente Alberto Fernández y del gobernador Axel Kicillof, junto a las y los intendentes, en 2020 logramos incorporar más de 1.300 nuevas camas al sistema público bonaerense, mientras que prepandemia había solo 883.