
El presidente Alberto Fernández aseguró este lunes que "los organismos multilaterales de cooperación deben comprometer al menos el 50 por ciento de su cartera de préstamos a acciones ambientales" para lograr una "transición hacia un modelo de desarrollo integral, sostenible e inclusivo".
Al participar del encuentro de Alto Nivel titulado "Acción y Solidaridad: La Década Crítica", en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la COP26 que se desarrolla en Escocia, el mandatario argentino pidió
"identificar a las tecnologías limpias como bienes públicos globales, y establecer acuerdos de transferencia tecnológica".
En su intervención, Fernández propuso también la conformación de
"un comité político y técnico sobre financiamiento climático, con representación equitativa de países desarrollados y países en desarrollo, que reconozca el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, que tenga en cuenta las limitaciones estructurales y el bienestar social de todos los pueblos".
"Sin financiamiento sostenible no habrá desarrollo sostenible y las responsabilidades, si bien comunes, son diferentes entre países", reflexionó el Presidente, y explicó que "el mundo en desarrollo necesita financiamiento genuino para avanzar con la agenda" que se discute en la COP26.
El jefe de Estado, quien asistió acompañado por el ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Santiago Cafiero, reiteró el pedido de "canalizar los Derechos Especiales de Giro (DEGs) para el desarrollo sostenible" y de promover "el canje de deuda por acción climática" para "diseñar mecanismos de pago por servicios eco sistémicos e instalar el concepto de deuda ambiental".
"En el caso de América Latina y el Caribe, la canalización de estos recursos hacia la banca regional de desarrollo es clave para apalancar la transición tecnológica necesaria para revertir una dinámica preocupante que hoy es evidente para todos", aseguró Fernández.
En ese sentido, reflexionó:
"La triple crisis climática, social y sanitaria nos atraviesa a todos. Sin embargo, son los países de ingresos medios y bajos quienes más sufrimos su impacto y donde se visualizan con mayor crudeza sus consecuencias".
Por último, detalló las políticas que impulsó el país para favorecer el desarrollo sostenible, y destacó el avance en "un marco legal para erradicar la deforestación ilegal y proteger los bosques nativos; tecnologías de punta en materia de emisiones de metano; un proyecto de ley sobre electromovilidad enviado al Parlamento; proyectos para establecer el hidrógeno como nuevo vector energético y un cambio cultural a través de la 'educación ambiental' en los programas oficiales".