
La portavoz de la Presidencia,
Gabriela Cerruti, se refirió al debate en torno a la inseguridad y los hechos de violencia en el conurbano bonaerense, mientras que al ser consultada acerca de los dichos del Jefe de Gobierno Porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quien expresó que los jóvenes entre 16 y 18 años son “inimputables”:
“No es cierto que sean inimputables a los 16 años como dijo el jefe de Gobierno porteño, debería leer más. Los menores no van a cárceles comunes y sus casos tienen un tratamiento especial. Pero sí son imputables y actualmente hay 5 mil jóvenes entre 16 y 18 que están llevando adelante procesos penales”.
De esta forma prometió que el Gobierno continuará trabajando más en profundidad “
para reformar la ley penal juvenil, que es viejísima, injusta e inequitativa para reforzar el trabajo en la reinserción y revinculación de los jóvenes que cometen delitos”. “Es cierto que la Ley Penal juvenil es viejísima y de la época de la dictadura, que no solo no sirve para estos casos, sino que muchas veces es injusta e inequitativa. Necesitamos que los lugares de detención trabajen cooperar para la reinserción y la recuperación además del castigo para que los jóvenes que inciden en el delito puedan salir de esa situación”, indicó.
CASO RAMOS MEJÍA, LA POSICIÓN DEL GOBIERNO
En este sentido fue consultada al caso de inseguridad del kiosquero de Ramos Mejía que falleció en el marco de un asalto en su comercio y expresó cuál es la posición del Gobierno:
“Primero siempre está nuestra solidaridad con la familia Sabo y con cada familia argentina que sufre. El Gobierno comprende el problema de la seguridad que afecta el desarrollo de la vida de las familias argentinas”.
”Nos da profundo asco la utilización política del sufrimiento de una familia”
“Podemos mencionar todo lo que se ha hecho trabajando conjuntamente con todas las provincias argentinas enviando gendarmes y el envío de personales de la policía nacional, de hecho, los autores del hecho están a disposición de la justicia”, aclaró. En tanto disparó contra quienes “utilizan” el hecho para especulación política: “Pero habiendo dicho esto y pudiendo mencionar muchas medidas más hay que aclarar que nos produce un profundo asco la utilización política del sufrimiento y el dolor de cualquier tragedia de una familia argentina”.
PLAN PARA CONTROLAR LA INSEGURIDAD
De esta forma se refirió al plan que mantiene el Gobierno para “controlar la inseguridad”:
“El presidente está a disposición de la familia Sabo para conversar con ellos cuando lo deseen, como con cualquier familia que sufra algo así”. “Somos perfectamente conscientes de la problemática, pero creemos que frente a tanto dolor no es momento de ponernos a discutir estadísticas cuando es algo que está tan fuera del foco de lo que la gente verdaderamente siente, que siente que hay inseguridad y que sus vidas corren peligro”, planteó.
E indicó que
“yo podría decir que la inseguridad subió en la CABA y no en la Provincia de Buenos Aires. Si queremos que haya más prevención, más policía en la calle, más seguridad en la calle. Que no es solo poder detener a alguien que ya cometió un delito, creemos que tiene que ser segura la calle, seguro los comercios, y que tiene que haber un estado presente”.