Luego de la definición de los cuatro ministros de la Corte Suprema, quienes declararon hoy inconstitucional la ley del Congreso en el 2006, que redujo de 20 a 13 la cantidad de miembros del Consejo de la Magistratura y le quitó la conducción al Máximo Tribunal, con el argumento de que no respeta el equilibrio de los sectores en el organismo que selecciona, sanciona y remueve magistrados.
Las reacciones por parte del oficialismo y la oposición no se hicieron esperar.
Por parte del Frente de Todos, el Diputado
Eduardo Valdés manifestó, "ahora vemos que vienen a hacer un fallo sobre algo que ocurrió en 2006, es una vergüenza, un bochorno y un avasallamiento al Poder Legislativo y político" y agregó "esta Corte viene haciendo cosas por ensayo y error". En ese sentido indicó que hay que ver "quiénes fallaron en 2014 y cómo votó (Juan Carlos) Maqueda porque hoy el presidente y vicepresidente de la Corte son dos de los ministros que quiso poner Mauricio Macri por decreto".
A su vez,
por el lado opositor de Juntos por el Cambio, salieron varios referentes a celebrar la resolución de los supremos, entre ellos Mario Negri, Patricia Bullrich y Daniel Sabsay. El jefe del dividio bloque radical sostuvo que es cierto que el fallo llega muchos años tarde y advirtió
"el Gobierno reacciona infantilmente al decir que quiere ampliar la Corte, no tiene dos tercios del Senado para imponer jueces".
La exministra de seguridad y presidenta del PRO resaltó, "lo dijimos en 2006 y no nos equivocamos: el kirchnerismo estaba acomodando el Consejo de la Magistratura a sus necesidades, 15 años después lo confirma la Corte Suprema de Justicia" y añadió que la Constitución genera un equilibrio que esa ley distorsionó. "La justicia demora pero llega", expresó en sus redes sociales pasado el mediodía.
En el plano académico, desde la visión de Juntos por el Cambio habló el constitucionalista
Daniel Sabsay, "la sociedad estaba esperando este fallo y va a ejercer una gran presión como para que se cumpla", comentó y remarcó que "lo que no hay duda es que la Corte se mete realmente en que no siga subsistiendo una situación tan anómala como desde hace años se viene presentando en Argentina, en que
la política domina a su gusto con siete representantes sobre 13 posibles las designaciones y demás".
Mientras que también hizo alusión al tema el expresidente del cuerpo,
Eugenio Zaffaroni, "es un manotazo de la Corte para reasumir la presidencia del Consejo de la Magistratura" manifestó y
analizó que estamos viviendo un momento en el que el Máximo Tribunal "realmente es un escándalo, hemos tocado fondo". El magistrado insistió en que se debe "abrir una discusión honesta sobre el mejor diseño de la Corte Suprema de la Nación" y planteó que
"fue la Corte la que creó la confrontación (con el Presidente) al sacar del cajón este planteo que tenía tantos años".