El contexto socioeconómico que deja la guerra en Ucrania trajo un problema en el costo de los alimentos a lo largo de todo el planeta. En Argentina, el segmento de los frescos mostró subas de hasta tres dígitos.
El miércoles se conocerá la inflación de agosto para 2022 y consultoras esperan esté en torno del 6,8%. Preocupan algunos alimentos frescos, que subieron hasta 270% en un año. El azúcar tuvo una suba del 120% entre agosto de 2021 y 2022. La papa subió más del 114%. En el mismo lapso los huevos subieron más de 100% y la cebolla un 270%. Hacer una tortilla es un artículo de lujo.
Pero más allá de las explicaciones locales, el precio de la comida -y la energía- en el mundo es un problema para todas las naciones y todos los Gobiernos. La guerra en Ucrania parece ser la excusa de todos los economistas. El desastre es tal que, por ejemplo, el Reino Unido congela sus tarifas de luz y gas. Francia y España le pusieron precios máximos a los alimentos y en Alemania e Italia los manifestantes salen a la calle para protestar por la inflación.
Pero la catástrofe no es para todos por igual: la OCDE señala que en los seis mayores países europeos el impacto de las subas de los precios para el 20% de la población con menos ingresos fue alrededor de un 50% superior que para el 20% más rico.Lo que la OCDE ve en Europa, en la Argentina se transforma en qué 6 de cada 10 niños no comen correctamente y que cerca del 40% de los argentinos viven en la pobreza.
En cuanto al panorama local, el problema para el Gobierno es que los sectores populares en Argentina, gastan el 55% de sus ingresos en alimentos. Es en este contexto que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informará este miércoles la variación que registró el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en agosto.
Según el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central, en agosto el promedio de las estimaciones se ubicó en 6,5% mensual. De confirmarse esta proyección, la inflación de agosto reflejaría una disminución cercana a un punto porcentual respecto al 7,4% informado por el INDEC en julio pasado.
El jueves pasado, la Dirección General de Estadística y Censos porteña informó que el índice de precios al consumidor de la Ciudad de Buenos Aires (Ipcba) registró un incremento de 6,2% en agosto. De esta forma, el acumulado de los ocho primeros meses es de 53%, mientras que la variación observada respecto de agosto del año pasado es 74,6%.
Los rubros con mayor variación mensual en CABA fueron prendas de vestir y calzado (9,1%), salud (9%) y equipamiento y mantenimiento del hogar (8,3%), mientras que los alimentos y las bebidas no alcohólicas aumentaron 7,1%. Los principales incrementos correspondieron a pan y cereales (7,1%); leche, productos lácteos y huevos (7,5%); verduras, tubérculos y legumbres (11,4%); y carnes y derivados (4%).
En lo que respecta al IPC Nacional, en julio pasado aumentó 7,4% mensual, con lo que acumuló en los primeros siete meses del año una suba de 46,2%.