
A partir de una serie de medidas, el Gobierno logró frenar la fuga de capitales con un ingreso de USD 95 millones en diciembre del año pasado, frente a los USD 186 millones con los que arrancó el 2022. En simultáneo, se mantuvo alto el consumo en divisas con tarjeta de crédito, y el último mes del año finalizó con una erogación de USD 244 millones.
La formación neta de activos externos de residentes del sector privado no financiero resultó en ingresos netos por USD 95 millones, conformados por compras de billetes por USD 34 millones, e ingresos netos en concepto de divisas por USD 129 millones. En noviembre, la formación de activos había tenido también un ingreso neto por USD 51 millones y en octubre, por USD 13 millones, siendo los únicos tres meses en positivo.
El resultado de billetes se explicó por compras netas de las “Personas humanas” por USD 127 millones, parcialmente compensadas por ventas netas de personas jurídicas y otras por USD 93 millones, según informó el Banco Central. En dólar tarjeta, pese a la aplicación de mayores impuestos, alcanzó los USD 244 millones.
En cuanto a la cantidad de personas que operaron, 662 mil individuos compraron billetes, mientras que unos 18 mil vendieron, resultando así en compras y ventas per cápita de USD 198 y 220 mil, respectivamente.
En diciembre, los ingresos brutos por viajes y pasajes aumentaron un 78 por ciento respecto al mes anterior y alcanzaron el valor más alto desde marzo del 2020. Dicho incremento se produjo tras la publicación de la comunicación “A” 7630 del 3 de noviembre, donde, con el fin de impulsar los ingresos de divisas del turismo receptivo, se resolvió excluir del requisito de liquidación en el mercado de cambios a los ingresos de fondos con tarjetas de no residentes, cobros por servicios turísticos contratados por no residentes y por cobros de servicios de transporte de pasajeros no residentes.
Esto les permite a los receptores aplicar un tipo de cambio más elevado a los consumos con tarjeta en el país de turistas no residentes. Por otra parte, los egresos brutos por viajes totalizaron USD 400 millones, mostrando una reducción del 25 por ciento respecto al mes previo, resultando en el cuarto mes de caída consecutiva.
La reducción observada de los gastos por viajes y tarjetas se dio en el contexto de la entrada en vigencia de la Resolución General 5270 establecida por la AFIP, en la cual se dispuso que a partir del día 12 de octubre, todos los consumos mensuales con proveedores del exterior con tarjetas que superen los 300 tienen que pagar un recargo del 25 por ciento extra sobre la cotización oficial del dólar, a cuenta del impuesto a los Bienes Personales.
En el caso de los movimientos de deuda financiera del sector privado no financiero, incluyendo los préstamos de organismos internacionales y locales, el saldo resultó en ingresos netos por USD 56 millones en diciembre, lo que lo convierte en el primer mes con resultado positivo desde julio de 2019.
Este total se explicó por ingresos netos por deudas financieras con el exterior y títulos en moneda extranjera y organismos internacionales por USD 70 millones, en donde se destacan los ingresos del sector Construcción (323 millones), parcialmente compensado por cancelaciones de préstamos de entidades locales (14 millones).
Se excluye de este cómputo el registro de la compra de moneda extranjera para su entrega a la entidad en pago de saldos en moneda extranjera por uso de tarjetas en el exterior por USD 244 millones de dólares, el cual no implica una demanda neta en el conjunto del sistema, formado por las entidades y el Banco Central. El déficit por estos consumos es computado en el concepto de “Viajes y otros pagos con tarjeta” al momento de la transferencia de los pagos al exterior.