Mauricio Macri acostumbra a descansar durante gran parte del año. En los cuatro años que fue presidente, mucho se cuestionó el hecho de que casi cinco meses fueron de vacaciones. Eso le valió el apodo de "domador de reposeras" que le puso un importante dirigente peronista.
Esa situación se está repitiendo entre finales de 2022 y principios de 2023. El ex mandatario se pasó todo el mes del mundial en Qatar, aunque podría argumentarse que no de vacaciones ya que, formalmente, es el titular de la Fundación FIFA. Sin embargo al llegar al país, viajó a Villa La Angostura, particularmente el country
Cumelén, donde suele pasar todos los veranos. Está allí desde Navidad, con pequeños viajes políticos en medio a localidades de distintos puntos del país.
Pero
el tema en cuestión es que el 28 de febrero, dentro de casi un mes más, Macri culminará ese descanso y, pese a que se espera que sea el momento en que defina si será candidato o no a presidente en las elecciones de este año, se irá otros 10 días a Italia.
Este viaje, que publicaron los portales Infobae y LPO, genera ruidos en Juntos por el Cambio y particularmente en el PRO, ya que
parece producir un gesto más tendiente a la idea de que desistirá finalmente de ir por un "segundo tiempo", como auguró en su primer libro y que, entonces, se quedaría en el actual rol de "mentor".
Desde JXC vienen metiéndole presión para que se defina, como tarde, para marzo. No lo hacen en off the record, sino en on. El propio
Miguel Pichetto, que tiene su aspiración como precandidato pero que es macrista asumido, lo dijo más de una vez públicamente, incluso antes de encontrarse con el ex presidente en Cumelén durante estos últimos días.
Lo mismo esperan
Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich, los principales contendientes del PRO que buscan ser sucesores de Macri. En las trincheras de ambos creen que no será candidato, pero no lo firmarían ni de casualidad. Ese pensamiento es alimentado ahora por el viaje a Italia, hecho que los hace trazar una analogía con el cierre de listas de 2021, cuando el ex mandatario se fue a Europa en medio de las definiciones de listas y le dejó libre vía al jefe de Gobierno porteño para imponer candidatos en la Ciudad, Córdoba y la provincia de Buenos Aires.
Quienes lo frecuentan dicen verlo cómodo en el rol de líder y mentor, en especial con las visitas que recibió en su propia casa de Rodríguez Larreta y Bullrich. Mañana sábado, por ejemplo, Macri irá a La Pampa a apoyar al precandidato de unidad del PRO a gobernador
Martín Maquieyra, dirigente auspiciado principalmente por el alcalde porteño. La competencia es contra la UCR, así que no hay pelea de halcones y palomas.
Sin embargo, esos visitantes como Larreta, Bullrich y Pichetto tampoco ven signos demasiado nítidos y explícitos que les garanticen si se bajará. El viaje a Italia podría serlo, pero creen que de todos modos Macri todavía no tomó del todo la decisión.
"70% que no, 30% que sí", dicen en el larretismo. Final abierto.