Funcionarios del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) le
presentaron una queja formal a una delegación de la Embajada de Japón en la Argentina por las restricciones adoptadas por el país asiático a los productos avícolas argentinos.
La medida fue dispuesta por el gobierno japonés a raíz de los 12 casos detectados de gripe aviar en animales de distintas zonas de producción.
Para el vicepresidente de SENASA, Rodolfo Acerbi, es una medida “prematura” ya que los animales infectados con este tipo de influenza se encontraban fuera de las cadenas de comercialización lo que le permitió a la Argentina, según indicó el funcionario, mantener su estatus como país libre de influenza aviar.
“Pedimos formalmente a Japón que suspenda la restricción del ingreso de productos y subproductos aviares desde la Argentina dado que la decisión de las autoridades japonesas no se alinea con los estándares de la Organización Mundial de Sanidad Animal”, explicó Acerbi en un comunicado oficial.
El pedido tuvo lugar durante un encuentro con una delegación de diplomáticos japoneses el pasado jueves 23 en las oficinas del organismo, en avenida Paseo Colón al 300 en la Ciudad de Buenos Aires.
“Los 12 casos detectados hasta el momento se dieron en aves silvestres y de traspatio, fuera de las cadenas de comercialización”, aclaró el vicepresidente de SENASA y remarcó que de todas formas que las aves destinadas al consumo atraviesan por un proceso ideado para detectar la Influenza Aviar.
La embajada del gobierno asiático estuvo representada por Shinji Maeda, jefe de la Sección Económica, Tsuyoshi Tadano, consejero agrícola y Aki Tsujikawa, su asistente.
“Tanto China como la Unión Europea nos agradecieron por la transparencia de la información sobre la situación de la gripe aviar. Ellos lo valoran y siguen bastante de cerca las recomendaciones de la OMSA”, dijo por su parte Miguel Donatelli, coordinador General de Relaciones Internacionales del Senasa, quien estuvo en la reunión con los funcionarios de la Embajada de Japón.
“Hay mercados bastante sensibles, pero entendemos que mientras sigamos las recomendaciones y la situación esté controlada en las granjas de producción, se van a poder mantener los mercados abiertos”, agregó es que la preocupación radica en que otros mercados sigan la decisión de restringir el comercio avícola argentino.