Frente a las críticas de la oposición por
el canje de la deuda en pesos, el secretario de Política Económica del Ministerio de Economía,
Gabriel Rubisntein, le pidió a los economistas de Juntos por el Cambio que “revisen si se sienten en condiciones de ejercer el gobierno” porque “está lleno de problemas más difíciles” que la deuda y sostuvo que deberían “levantar la vara” de la discusión.
“Inversores, empresarios, gobiernos de otros países, grandes ahorristas, digamos, ‘
el mercado’ en general, recibió muy bien este logro”, aseguró Rubinstein sobre el canje de deuda que logró concretar Economía el jueves por $4.3 billones de pesos que permitió extender a 2024 y 2025 los vencimientos que el Gobierno iba a tener que afrontar en los próximos meses.
Aunque, el accionar del Gobierno- que logró despejar dudas frente al cumplimiento de los vencimientos- percibió muchos cuestionamientos por parte de
los economistas de Juntos por el Cambio, que a través de un comunicado y mediante diversos hilos de Twitter, calificaron el canje como una “operación vil y ruinosa”. Tal fue el caso del economista Hernán Lacunza -exministro de Economía de María Eugenia Vidal en Provincia y de Mauricio Macri en Nación-, Luciano Laspina y Guido Sandleris –extitular del BCRA durante Cambiemos.
Pero Rubinstein salió a responderles y señaló que se trató de “un canje con mayor plazo, a tasas razonables y voluntario” en un artículo publicado en el diario La Nación donde les preguntó:
“¿Ruinoso para quién? Ciertamente no para el Estado (¿o es menos ruinoso acaso defaultear?). ¿Vil? Que significa hecha con maldad, una acción despreciable. ¿Este es el adjetivo para un canje voluntario de deuda? Muchachos…”.
Por otro lado, el secretario
negó que el canje viole la Ley de Administración Financiera, como aseguraron desde Juntos por el Cambio. “¿Por qué dicen eso, si el Estado logra extender plazos y a tasas más bajas que las vigentes en el mercado? (¿Les gustaría tasas más bajas? ¿Qué tal si dejan de decir que una deuda menor al 10% del PIB es insostenible y ayudan de esa manera a que las tasas largas sean cada vez más bajas?)”, pidió.
Respecto a las preguntas sobre qué consecuencias negativas podría traer el canje a la gestión actual y al gobierno futuro,
Rubisntein les pidió que “no se preocupen tanto por la gestión presente”. “Para nosotros es una muy buena medida”, sentenció.
Y sobre la próxima gestión les replicó: “
Si administrar el rolleo de una deuda menor al 10% del PIB, con vencimientos ahora más esparcidos en el tiempo, lo ven como un desafío demasiado exigente, ¿no creen que deberían revisar si se sienten en condiciones de ejercer el gobierno? Miren que está lleno de problemas más difíciles que este”.
Por último, invitó a los miembros de la oposición “a dialogar y discutir sobre cosas más importantes, como ser: ¿Qué podemos hacer para eliminar el déficit fiscal, así el Estado no debe aumentar su endeudamiento?”.
“¿
Qué tal, entonces, si dejamos toda esta “pavada” de lado y empezamos discusiones técnico-políticas desde ahora, a ver si en 2024, en lugar del 0,9% de déficit (acordado con el FMI), ya con una economía más pujante (sin sequía, gasoducto NK1 completado, nuevo gobierno, etc), nos animamos a procurar un presupuesto equilibrado?”, concluyó respecto al Presupuesto 2024.