El Gobierno ya trabaja en el proyecto de ley de presupuesto 2024 que tiene como fecha límite para su presentación en el Congreso el 15 de septiembre. En las últimas horas del miércoles, el viceministro de Economía,
Gabriel Rubinstein, anticipó en una charla en la Universidad Torcuato Di Tella que prevén un superávit “robusto” para el año que viene y marcó como objetivo “relajar" el cepo.
Rubinstein, además, aseguró que existe la idea de "relajar las restricciones cambiarias" con los u$s45.000 millones extra que ingresarán.
Ya horas antes de las elecciones primarias desde la cartera difundieron la agenda que abarcaría Sergio Massa en los días siguientes a las PASO, entre esos puntos, se destacaba el trabajo con la Secretaría de Hacienda y otras áreas para la elaboración de un presupuesto con “déficit cero”.Ese postulado, ya supera la pauta de un resultado negativo en 0,9% del PBI que se había acordado con el Fondo Monetario para el año que viene.
Pero en las últimas horas,
el secretario de Política Económica subió la apuesta y aseguró que trabaja en una hoja de ruta con un “superávit fiscal robusto” para el 2024. “Es la base necesaria, aunque no suficiente, para cualquier política de estabilización”, dijo el funcionario.
En un panel organizado por la Universidad Torcuato Di Tella, del que participó junto al diputado y referente económico de Patricia Bullrich, Luciano Laspina,
Rubinstein estimó un 2024 auspicioso “con u$s45.000 millones más”. Incluso anticipó que con ese escenario y, si se alcanza el superávit fiscal, “se pueden ir relajando una serie de restricciones en el plano cambiario”.
Rubinstein destacó que alcanzar el superávit fiscal no es complicado y dijo que lo más difícil es “mantenerlo en el tiempo”. En esa línea, volvió sobre la experiencia de los años 2002, 2003, 2004 y 2005, como un ejemplo virtuoso de una macro ordenada, con un solo tipo de cambio, sin controles de precio, con inflación baja y casi sin limitaciones mínimas a la compra de dólares: “Se logró con Néstor Kirchner”, puntualizó.