06.09.2023 / Economía y elecciones

El FMI puso reparos a la dolarización de Milei: "apoyo político", "deuda no demasiado alta" y sostenibilidad

El Fondo objetó el apoyo a Argentina respecto de algunos puntos de la propuesta económica de Milei, particularmente la dolarización. Foco en el "apoyo político" que requeriría, las reservas, la necesidad de una "política fiscal sostenible" y bajo endeudamiento.




A través de un funcionario de alta jerarquía de su staff para América Latina, el FMI le puso varios condicionantes a su apoyo a un programa de dolarización como propone Javier Milei para la Argentina, con el foco puesto en tres ítems claves: el "apoyo político" que requeriría, la necesidad de una "política fiscal sostenible" pese a la modificación de tipo de cambio y que en todos los casos debe ser con una "deuda no demasiado alta"

Consultado explícitamente por la propuesta del candidato presidencial de La Libertad Avanza, el responsable del Fondo Monetario Internacional para América latina, Rodrigo Valdés, puso un reparo que ya viene mencionándose en la Argentina: “Esa es una pregunta que los mercados hoy día se hacen más que por el tamaño, por las condiciones iniciales de cantidad de reservas que tiene Argentina”.

En la continuidad de su argumentación, el funcionario del Fondo puso sobre la mesa otras dificultades que enfrenta el economista libertario, que son que por un lado no tiene concluida la propuesta y que, por otro, no tendrá eventualmente un Congreso favorable. 

“El señor Milei tocó este tema y ellos tienen un plan que están trabajando todavía y yo no me adelantaría en la discusión. Es algo que toma su tiempo. Ellos han hablado de que esto no se haría al día siguiente si es que ganan la elección. Y es algo además que requiere mucho apoyo político que van a tener que buscar”, explicó el ex ministro chileno.

En una entrevista con el diario El País de España, Valdés dijo que "el programa del señor Milei implica la dolarización y eso no implica no tener un programa [con el FMI]”.

“Tenemos uno con Ecuador, que es un país dolarizado, y el último fue muy exitoso. Para nosotros es central reconocer la forma que organiza un país su política monetaria, su política cambiaria, temas que son de plena soberanía. Lo que sí nos interesa es que estén las bases macroeconómicas para que esos sistemas funcionen en el largo plazo y que cuando haya cambios la transición mantenga la estabilidad”, enfatizó el funcionario del Fondo.

Cuando se le preguntó si el Fondo apoyaría a la Argentina en caso de dolarizar, el funcionario continuó agregando ítems de reparos que podría tener el organismo. “Nosotros trabajamos con 190 países, con todas las instituciones posibles que existen dentro de ellos. Lo que nos interesa es que funcionen bien dependiendo de sus configuraciones macroeconómicas”, advirtió.

“¿Cómo funciona el mercado laboral? ¿Cómo funciona el mercado de bienes? Los países dolarizados, por ejemplo, para que funcionen bien requieren ciertas condiciones”, explicó.

En ese punto, volvió a enfatizar que una dolarización de todos modos requeriría dos cosas más, una de las cuales también acuerda Milei pero otra que sería imposible para el economista libertario.

“Y algo muy importante para nosotros es que lo que uno haga en el mundo monetario cambiario no sustituye lo que es necesario hacer en el mundo fiscal. Esta parte requiere un esfuerzo enorme de los países y siempre uno entiende que el corto plazo y el largo plazo están en tensión. Pero aquí no hay sustituto para lo fiscal. Todos los países requieren una política fiscal sostenible que lleve a tener deudas no demasiado altas y dolarizar o no dolarizar no sustituye esa tarea”, concluyó Valdés, trayendo el tema de que si ejecutara una dolarización no sería sostenible hacerlo a costo de incrementar la deuda ya alta que dejó Mauricio Macri.

Un reciente informe del CEPA del que dio cuenta Política Argentina consideró como "inviables" a todas las variantes de dolarización que fue recorriendo en los últimos tiempos Milei, se precisó que en cualquier caso habría una licuación salarial, pero que para que esta sea menor (a través de un tipo de cambio menos alto) se requeriría un fuerte endeudamiento, incluso multiplicando el pasivo con el FMI.