El Gobierno nacional recompensó al exdiputado del PRO Fernando Iglesias al designarlo Embajador Extraordinario y Plenipotenciario ante el Reino de Bélgica mediante un decreto publicado en el Boletín Oficial, una decisión adoptada por el presidente Javier Milei al amparo de las atribuciones constitucionales que le permiten cubrir cargos que requieren acuerdo del Senado cuando el Congreso se encuentra en receso.
La designación se realizó “en comisión”, una figura prevista en el artículo 99, inciso 19, de la Constitución Nacional, que habilita al Poder Ejecutivo a avanzar con nombramientos diplomáticos de manera transitoria mientras no hay actividad parlamentaria, en este caso para evitar que la embajada en Bruselas continúe vacante.
En los fundamentos del Decreto 6/2026, el Ejecutivo sostuvo que el objetivo es garantizar la continuidad de la representación argentina en Bélgica, un país considerado estratégico tanto por su vínculo bilateral como por su peso institucional dentro de la Unión Europea y los organismos multilaterales con sede en ese país.
La normativa también recordó que la Ley del Servicio Exterior permite designar embajadores por fuera de la carrera diplomática cuando se trata de personas con antecedentes y condiciones relevantes, y destacó que Iglesias reúne los requisitos de idoneidad y experiencia, en particular por su desempeño al frente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados.
El nombramiento fue posible tras el otorgamiento del plácet por parte del Reino de Bélgica, solicitado por la Casa Rosada a fines del año pasado, y se inscribe en una estrategia oficial orientada a reforzar la relación con la Unión Europea en momentos en que vuelve a tomar impulso la negociación del acuerdo comercial entre el Mercosur y el bloque europeo, que el propio Iglesias definió como “uno de los ejes centrales de la agenda”.
DE DIPUTADO DEL PRO A DIPLOMÁTICO
En términos salariales, la designación de Iglesias lo ubica dentro del esquema de remuneraciones del servicio exterior, que contempla sueldos en dólares atados al destino. De acuerdo con estimaciones difundidas en mayo de 2025 por un portal web de noticias argentino, un embajador argentino en capitales europeas percibe entre $6,5 y $11 millones mensuales netos, a lo que se suman compensaciones por costo de vida, vivienda oficial y gastos de representación.
A eso se le suma que, si bien la Cancillería no publica una escala salarial detallada por destino, los ingresos del servicio exterior se calculan en base a parámetros internacionales utilizados por la ONU, que ajustan los haberes según el costo de vida de cada ciudad. Ese esquema, conocido como “post adjustment”, toma como referencia índices oficiales con base en Nueva York y explica por qué los salarios en capitales europeas resultan más elevados.
En términos concretos,
la última escala salarial de Naciones Unidas vigente desde enero de 2026 fija para cargos jerárquicos ingresos anuales netos de entre USD 120.000 y USD 150.000, lo que equivale a entre USD 10.000 y 12.500 mensuales. Convertidos al tipo de cambio oficial, esos montos se traducen en ingresos cercanos a los $15 millones por mes, cifra que se incrementaría con adicionales por costo de vida enumerados previamente.