13.01.2026 / Política

"No se va a vender ni una sola hectárea de bosque nativo": la advertencia de Torres por los incendios en Chubut

Diversas acusaciones cruzadas indicaban que los incendios fueron generados con el objetivo de incentivar la especulación inmobiliaria en la región. En plena recorrida por el lugar, el gobernador de Chubut descartó de plano esta posibilidad.





El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, habló este martes sobre los incendios forestales que azotan a la provincia y anticipó que durante su gestión "no se venderá ni una hectárea de bosque nativo, quemado o no".

Diversas acusaciones cruzadas indicaban que los incendios fueron generados con el objetivo de incentivar la especulación inmobiliaria en la región. En plena recorrida por el lugar, Torres descartó de plano esta posibilidad.

"A la estupidez hay que combatirla con la verdad. Quiero ser claro y concreto para que se entienda: puedo dar garantía de que mientras sea gobernador no se va a vender ni una sola hectárea de bosque nativo en nuestra provincia, quemado o no quemado", aseguró el mandatario chubutense. 

Torres indicó que el artículo 105 de la Constitución prohíbe avanzar en esa dirección. Luego, comentó que el incendio en el Parque Nacional Los Alerces se inició por un rayo y que es "técnicamente imposible venderlo", ya que es "patrimonio de la humanidad".

"Hay muchas teorías conspiranoides que se hacen adrede para asustar, confundir o politizar, lamentablemente, porque también había otras con tintes raciales. Acá tenemos que dar con los responsables, hay que hacerlo con responsabilidad, comunicar con la verdad e informarse", agregó.

Por último, reiteró: "En Chubut no se va a vender una sola hectárea de bosque nativo. Las hectáreas que fueron comprometidas en Puerto Patriada tampoco; es un parque provincial, totalmente enajenable. Tampoco vamos a permitir que haya ningún tipo de especulación inmobiliaria".

En las últimas horas, las lluvias llevaron algo de alivio a los principales focos, situados en las localidades de El Hoyo y Epuyén, donde centenares de brigadistas continuaban combatiendo a las llamas con respaldo del Ejército argentino y de distintas aeronaves.