Los aranceles para la importación de celulares --y otros productos electrónicos como televisores y consolas de videojuegos-- llegan a su fin este jueves 15 de enero. En el sector, sin embargo, existen dudas de que esta medida logre efectivamente bajar los precios, tal como había prometido el Gobierno de Javier Milei.
En mayo pasado, a través del decreto 333 / 2025, el Gobierno de Javier Milei anunció la eliminación de aranceles en dos etapas: mientras que la primera entró en vigencia de inmediato, e implicó una reducción del arancel vigente del 16% al 8%, la segunda etapa se implementará este 15 de enero, fecha a partir de la cual el arancel pasará a 0% de manera definitiva.
Al momento de dar a conocer la medida, el vocero Manuel Adorni dijo que “con el total de esta baja impositiva se estima que los precios de los productos electrónicos importados van a bajar alrededor de un 30% como mínimo, lo que va a equiparar a la Argentina con el resto de los países vecinos”.
Sin embargo, existen dudas sobre si esta alícuota de 0% se trasladará efectivamente al consumidor. Y es que en el sector advierten que el precio final de los artículos provenientes del exterior depende de múltiples factores.
En ese sentido, en el mercado recuerdan que aunque se quitarán los aranceles, seguirá siendo alta la carga impositiva, con 21% de IVA, 9.5% de impuestos internos, y las tasas que varían según municipios, entre otros tributos que continuarán vigentes.
Además, influyen en el precio final los costos logísticos, el tipo de cambio, el financiamiento y los márgenes.
Por otro lado, se cree que si se implementa una baja de precios la misma se dará más adelante, ya que varios importadores tienen mercadería en camino o próxima a llegar al país que ya pagó aranceles.
Hay casos, no obstante, que sí actuaron en consecuencia y aplicaron una baja en el precio de venta o lanzaron fuertes promociones para pelear con las compras particulares en plataformas digitales como Amazon.
MacStation, por ejemplo, aseguró que la reducción del 8% en los aranceles ya fue contemplada en la política de precios aplicada al lanzamiento del iPhone 17, anticipándose a la entrada en vigencia de la normativa.