19.01.2026 / ALARMA

Argentina registró un 71% más de casos de sífilis en 2025, la mayor cifra en 5 años

De acuerdo con el Boletín Epidemiológico Nacional, se notificaron 55.183 contagios de sífilis en Argentina, una cifra récord que supera en más de 21.000 casos la mediana del período 2020-2024.





Las cifras encendieron una nueva señal de alarma en el sistema de salud argentino. Durante 2025, los casos de sífilis aumentaron un 26% en comparación con el año anterior, lo que significa que 46.613 personas padecieron la infección por la bacteria Treponema pallidum. 

De acuerdo con el Boletín Epidemiológico Nacional, los casos acumulados de sífilis en la población general fueron de 55.183 en 2025, mientras que la mediana del período 2020-2024 (incluyendo 2024) fue de 33.571. Esa diferencia supone un incremento absoluto de 21.612 casos y un aumento del 64% respecto de la mediana de los cinco años anteriores.​

En términos porcentuales, el informe destaca además un incremento del 71% de los casos confirmados de sífilis en 2025 en comparación con el valor mediano del período 2020-2024. La diferencia entre ambos porcentajes responde a los métodos de cálculo: el 64% refleja el crecimiento absoluto de casos frente a la mediana previa, mientras que el 71% es el valor oficial, que puede incluir ajustes metodológicos, redondeos o la consideración de subgrupos específicos, pero ambos apuntan al mismo fenómeno: un aumento muy marcado de los diagnósticos de sífilis en el último año.​

En mujeres embarazadas, los casos también aumentaron: la mediana pasó de 11.396 a 12.532 en 2025, lo que equivale a un incremento del 10%. Con estos números, 2025 se convirtió en el año con la cifra más alta de sífilis de los últimos años, consolidando una tendencia ascendente sostenida en la notificación de la enfermedad en Argentina.​

El boletín oficial señala la alta transmisibilidad en las fases iniciales de la infección, la falta de medidas de prevención sostenidas y el acceso desigual tanto a métodos diagnósticos como a tratamientos oportunos como motores clave de la expansión.​

Durante 2020, la pandemia de COVID-19 produjo un descenso en las notificaciones, pero la tendencia creciente se consolidó a partir de 2022, acompañada por la incorporación de más prestadores al sistema de vigilancia y mejoras en los métodos de detección, que también pueden haber elevado el número de casos registrados.​

La reinfección emerge como un desafío crítico, especialmente en poblaciones con alta exposición y controles poco frecuentes. 

Por otro lado, el comportamiento de otras infecciones de transmisión sexual en el mismo período fue heterogéneo. La gonorrea (Neisseria gonorrhoeae) mostró una caída en los casos notificados y confirmados, con los registros de laboratorio señalando un descenso del 43% en los casos notificados y, en contraste, un aumento del 33% en los casos confirmados respecto de la mediana de los cinco años previos.​

Las infecciones por Chlamydia trachomatis y Mycoplasma genitalium se mantuvieron estables, sin variaciones relevantes en la cantidad de casos confirmados. En cambio, la infección por Trichomonas vaginalis registró un leve descenso en los casos confirmados, mientras que la secreción genital purulenta en varones aumentó un 65% frente a la mediana histórica, un incremento que los informes vinculan en parte con mejores estrategias de detección y vigilancia.​

En cuanto al VIH, el boletín no aporta cifras específicas para 2025, aunque remarca la importancia del diagnóstico temprano y del acceso al tratamiento como herramientas centrales para frenar la transmisión.