El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, denunció este lunes en la Justicia al diputado nacional Juan Grabois por la supuesta utilización de “comedores fantasma y muertos anotados como beneficiarios” en el marco de los programas de asistencia alimentaria que funcionan en la Ciudad de Buenos Aires. La presentación judicial se conoció junto a un fuerte mensaje político del mandatario, que volvió a cargar contra las organizaciones sociales.
“Comedores fantasma y muertos anotados como beneficiarios. El negocio de la pobreza tiene nombre y apellido: Juan Grabois”, lanzó Macri, quien además avisó: “Acá en la Ciudad se te terminaron los curros. Denuncia en curso”. Las declaraciones se difundieron en paralelo a un comunicado oficial del Gobierno porteño que buscó respaldar la denuncia con datos de una fiscalización interna.
Según esa información, una inspección realizada a fines de 2025 detectó que 40 de los 500 comedores asistidos no estaban prestando servicio o recibían más raciones de las que correspondían a la cantidad de personas que asistían. El relevamiento identificó más de 5.000 raciones irregulares, que fueron suspendidas, y derivó en el cierre de esos espacios.
El Ejecutivo porteño sostuvo que el cruce de datos entre los listados de beneficiarios y los registros oficiales permitió encontrar 454 personas fallecidas inscriptas como receptoras de comida, además de beneficiarios con múltiples inmuebles, varios automóviles y altos niveles de ingresos, incluyendo jubilaciones millonarias. La Ciudad remarcó que estas irregularidades se detectaron antes de la implementación de un nuevo sistema de validación mediante código QR.
En ese marco, el Gobierno informó que una de las organizaciones investigadas era el Movimiento Popular La Dignidad, vinculada políticamente a Grabois. Desde la administración porteña afirmaron que el proceso de fiscalización continuaba bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Humano.
La confrontación entre Macri y el referente de Patria Grande no fue un hecho aislado. El cruce se inscribió en una escalada previa que tuvo como antecedente el desalojo de una cooperativa de cartoneros del Movimiento de Trabajadores Excluidos en Parque Avellaneda, episodio que había desatado insultos, amenazas cruzadas y un tono cada vez más beligerante. En ese clima, la denuncia judicial pareció funcionar también como un nuevo capítulo de una disputa política que excedió largamente el expediente judicial y volvió a poner en el centro la discusión sobre pobreza, asistencia social y poder en la Ciudad.