03.02.2026 / MERCADO CAMBIARIO

El dólar frena en seco y deja en evidencia el corset cambiario del gobierno

Tras siete jornadas consecutivas de subas, el dólar oficial cortó su racha alcista y retrocedió este martes, mientras el dólar blue marcó su valor más bajo en casi dos meses. El movimiento se dio en un contexto de bajo volumen operado y volvió a exponer las tensiones internas del esquema cambiario que sostiene el Gobierno, con una calma que descansó más en factores coyunturales que en señales estructurales.





En el mercado mayorista, el tipo de cambio cayó cuatro pesos y cerró en $1.447, alejándose del techo de la banda cambiaria, que quedó establecido en $1.567,85 tras la última actualización. La baja llegó luego de una semana previa de subas acumuladas y se apoyó en una mayor oferta de divisas, principalmente por la liquidación del complejo agroexportador y colocaciones de deuda corporativa en dólares.

En el segmento minorista, el Banco Nación vendió el dólar a $1.465, cinco pesos por debajo de la rueda anterior. Con ese valor, el dólar tarjeta se ubicó en $1.904,50, mientras que el promedio de entidades relevado por el Banco Central lo dejó en torno a los $1.469. En paralelo, los dólares financieros mostraron movimientos acotados: el MEP subió levemente y el contado con liquidación retrocedió, reflejando un mercado contenido pero lejos de despejar incertidumbres.

El dato político-económico de fondo estuvo en la dinámica de las reservas. El Banco Central cerró enero con compras netas superiores a los 1.100 millones de dólares, un resultado explicado casi exclusivamente por el ingreso estacional del agro y no por una recuperación genuina de la confianza. En ese marco, el dólar blue descendió hasta los $1.450, su valor más bajo desde mediados de diciembre, reforzando la sensación de atraso cambiario que ya comenzó a generar advertencias en sectores como el turismo y la industria.


Así, el inicio de febrero encontró a un mercado cambiario momentáneamente más calmo, pero sostenido por equilibrios frágiles. La pausa del dólar oficial no disipó las dudas sobre la sostenibilidad del esquema libertario, que dependió de factores externos y transitorios para mostrar estabilidad, mientras la economía real siguió acusando el impacto de un tipo de cambio cada vez más retrasado.