El presidente Javier Milei invitó a diputados y senadores a un asado en la Quinta de Olivos el próximo domingo, apenas concluido su discurso ante la Asamblea Legislativa. Según fuentes oficiales, el encuentro busca “agradecer el trabajo realizado y alentar a los representantes libertarios a que avancen a todo ritmo con la agenda parlamentaria pendiente”. La convocatoria se dio en el marco de las sesiones extraordinarias, donde el oficialismo consiguió respaldos clave para sostener su paquete de reformas.
En la Cámara de Diputados de la Nación Argentina confirmaron la invitación y no descartaron la presencia de legisladores con buen vínculo con el oficialismo. La postal promete mostrar volumen político en un momento en que el Gobierno necesita exhibir cohesión y capacidad de fuego parlamentario para avanzar con iniciativas sensibles.
La modalidad no es novedosa: cada legislador deberá pagar su cubierto, tal como ocurrió en otras reuniones organizadas por el mandatario. El gesto apunta a reforzar la narrativa libertaria de austeridad, aunque el escenario elegido —la residencia presidencial— le imprime al convite un claro contenido político. El asado funciona así como instancia de celebración y, al mismo tiempo, como señal disciplinadora hacia adentro y hacia afuera del espacio violeta.
No es la primera vez que Milei utiliza Olivos para este tipo de citas. El 22 de diciembre pasado reunió allí a su equipo de gestión para hacer un balance del año y delinear la agenda de reformas. En aquella oportunidad participaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; el titular de la Cámara baja, Martín Menem; y la senadora Patricia Bullrich, entre otros referentes centrales del armado oficialista. Ahora, con el Congreso como escenario de disputa permanente, el Presidente apuesta a la liturgia del asado para consolidar apoyos y sostener el ritmo de su programa económico.