Desde la cartera que conduce Luis Caputo informaron: “En la licitación del día de hoy adjudicó un total de $6,74 billones habiendo recibido ofertas por un total de $8 billones. Esto significa un rollover de 93,32% sobre los vencimientos del día de la fecha”, según consignó la Agencia Noticias Argentinas. El porcentaje quedó por debajo del 100% necesario para evitar expansión monetaria, por lo que una porción de los compromisos se pagó con emisión.
El equipo económico buscó relativizar el dato y puso el foco en el costo del financiamiento. En un contexto de desaceleración inflacionaria y caída de la actividad, el Gobierno optó por priorizar tasas más bajas antes que garantizar un refinanciamiento total, una decisión que abre interrogantes sobre la consistencia del programa financiero en los próximos meses.
En paralelo, Economía difundió los detalles de la emisión del nuevo bono en dólares destinado a cubrir vencimientos de julio. La Secretaría de Finanzas indicó que colocó US$150 millones a una tasa de 5,89%, por debajo del 6% previsto inicialmente. Si bien el dato fue presentado como un logro, el monto resultó acotado frente a las necesidades acumuladas y reflejó la cautela del mercado ante la hoja de ruta oficial.
Así, el Gobierno logró mostrar tasas en descenso pero no evitó dejar pesos en circulación. En medio de un esquema que depende de la confianza y del refinanciamiento permanente, cada licitación se convierte en un test político y financiero para la gestión libertaria.