El impacto de la guerra en Medio Oriente se profundiza este martes y los activos argentinos no logran desacoplarse del temblor internacional. Los bonos soberanos en dólares operan con fuertes bajas en Nueva York, lo que empuja al alza el riesgo país hasta los 594 puntos básicos, su nivel más alto en lo que va del año y desde mediados de diciembre, cuando había perforado las 600 unidades.
Los renovados ataques cruzados entre Irán, Israel y Estados Unidos, que se extienden a varias naciones árabes y comprometen la provisión de energía por el cierre del estrecho de Ormuz, golpean a las principales bolsas del mundo. Europa profundiza su tendencia bajista, Wall Street cae con fuerza y el precio del petróleo vuelve a dispararse. En ese contexto, el S&P Merval retrocede 0,8% hasta los 2.581.467 puntos y, medido en dólares, desciende 1,6% hasta su nivel más bajo desde el 27 de octubre.
En la renta fija, las caídas más marcadas se registran en el Bonar AL35 (-1,8%) y el Global GD35 (-1,4%). La suba del riesgo país refleja la huida de los inversores de activos considerados riesgosos y complica aún más las posibilidades de acceder al financiamiento externo en condiciones favorables.
Las acciones tampoco encuentran refugio. Los ADRs argentinos se desploman hasta 6,9% en Nueva York, con Edenor a la cabeza de las pérdidas. Detrás se ubican Irsa (-6,5%) y Grupo Supervielle (-6%). La combinación de tensión internacional y falta de confianza sostenida en el rumbo económico local vuelve a poner bajo presión a un mercado que no logra consolidar estabilidad ni previsibilidad.