En un contexto de turbulencia global, el dólar mayorista sube $22 y se ubica en $1.417, alcanzando su valor más alto en tres semanas y quedando a un 13,8% del techo de la banda cambiaria fijada por el Gobierno. La presión internacional, combinada con la persistente búsqueda de cobertura en moneda dura, recalienta las expectativas cambiarias.
Los contratos de dólar futuro también avanzan con fuerza, hasta 2,2%, y el mercado proyecta que el tipo de cambio mayorista llegará a $1.446,5 hacia fines de febrero. En el segmento minorista, el billete trepa a $1.435 para la venta en el Banco Nación y promedia $1.426,50 en las entidades relevadas por el Banco Central.
Entre los dólares financieros, el contado con liquidación opera en $1.486,78 y el MEP en $1.438,93, mientras que el blue se vende a $1.420 en la city porteña. La brecha vuelve a ampliarse en un escenario marcado por la incertidumbre externa y la fragilidad interna.
El lunes se efectivizó el pago de la segunda cuota de amortización de los Bopreales, por unos u$s1.000 millones. Sin embargo, la demanda no cedió. El Banco Central compró u$s70 millones y encadenó 39 ruedas consecutivas como demandante en el mercado oficial, acumulando u$s2.783 millones en lo que va del año. El esquema cambiario resiste, pero bajo una presión creciente que expone los límites del actual modelo económico.