El Ministerio de Defensa turco informó que el proyectil fue detectado tras atravesar el espacio aéreo de Irak y Siria y fue interceptado antes de ingresar en territorio turco. “Un misil balístico disparado desde Irán, que se dirigía al espacio aéreo turco tras sobrevolar los espacios aéreos iraquí y sirio, fue interceptado y neutralizado a tiempo”, indicó el organismo en un comunicado, y aclaró que el hecho no provocó víctimas ni heridos.
Las autoridades turcas señalaron que el país probablemente no era el objetivo original del ataque. Según un alto funcionario que habló bajo condición de anonimato, el misil habría estado dirigido a una base militar ubicada en la parte griega de Chipre, aunque se desvió de su trayectoria. A pesar de ello, Ankara convocó al embajador iraní para presentar una protesta formal y expresar su preocupación por la escalada.
En paralelo, el enfrentamiento militar continuó intensificándose en distintos frentes. El ministro de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, informó que fuerzas navales de su país hundieron una fragata iraní fuera de las aguas territoriales de Sri Lanka, en un ataque que dejó decenas de muertos y desaparecidos entre la tripulación del buque IRIS Dena.
Desde la OTAN condenaron el lanzamiento del misil y ratificaron su respaldo a Turquía, aunque por el momento descartaron que el incidente active el Artículo 5 del tratado de defensa colectiva, que establece que un ataque contra uno de los miembros de la alianza debe ser considerado como un ataque contra todos. Mientras tanto, la guerra continúa ampliando su alcance regional y mantiene en alerta a las principales potencias militares del mundo.