En la última rueda, el dólar mayorista subió cinco pesos y se ubicó en torno a los $1.400 para la venta, aunque acumuló una baja semanal de $16. La distancia con el techo de la banda cambiaria, fijado cerca de los $1.628, se amplió hasta el 16%, mientras el volumen operado superó los 447 millones de dólares.
A contramano de lo que ocurrió en el plano local, el índice dólar registró una suba cercana al 1,3% en los mercados globales. Este desacople se produjo en una semana atravesada por la incertidumbre internacional y por un dato de inflación que dejó un saldo ambiguo para la política económica.
En el mercado de futuros, los contratos alternaron subas y bajas, con proyecciones que ubican al tipo de cambio mayorista en torno a los $1.415 hacia fines de marzo. En la jornada, las operaciones totales superaron los 1.000 millones de dólares, en un contexto de volatilidad cambiaria persistente.
A nivel minorista, el dólar cerró alrededor de los $1.420 en el Banco Nación, mientras los tipos de cambio paralelos mostraron comportamientos dispares. El MEP y el contado con liquidación registraron leves subas, en tanto el dólar blue retrocedió y volvió a ubicarse cerca del valor del oficial, reflejando las tensiones del mercado.