La Casa Rosada definió acelerar el tratamiento de iniciativas sensibles en el Senado, donde asegura contar con los votos necesarios, a partir del envío de reformas clave como las de Discapacidad y Salud Mental con el objetivo de garantizarse el control del trámite legislativo y, en caso de cambios en Diputados, conservar la última palabra en la sanción de las leyes.
La estrategia oficial se apoya en la construcción de una mayoría que articula La Libertad Avanza con bloques dialoguistas, entre ellos la UCR, el PRO y espacios provinciales, lo que le permite reunir entre 40 y 44 votos. A ese esquema se suman, en determinados proyectos, legisladores de Convicción Federal.
En ese marco, el Senado se encamina a debatir en las próximas semanas un paquete amplio de iniciativas que incluye también la denominada “Inviolabilidad de la Propiedad Privada”, junto con la aprobación de cerca de 90 pliegos pendientes.
Uno de los proyectos más sensibles es la
reforma del sistema de pensiones por invalidez (PNC), que prevé un reempadronamiento obligatorio para acreditar condiciones médicas y socioeconómicas, bajo amenaza de suspensión del beneficio en caso de incumplimiento. Además, la iniciativa establece incompatibilidades entre el cobro de la pensión y el trabajo formal, mantiene el monto en el 70% de la jubilación mínima sin actualizaciones adicionales y dispone auditorías periódicas con cruces de datos entre organismos estatales.
En paralelo, la reforma de la
Ley de Salud Mental otorga mayor centralidad a la evaluación médica, exige la presencia de psiquiatras en los equipos interdisciplinarios y habilita internaciones no voluntarias en casos de riesgo grave, al tiempo que incorpora el consumo problemático dentro de las políticas del área.
Por otro lado, el proyecto sobre
propiedad privada introduce cambios de alto impacto, como la flexibilización para la compra de tierras por parte de extranjeros, la reducción de restricciones a desalojos y la eliminación de protecciones vigentes en zonas afectadas por incendios.
Con este esquema, el oficialismo busca consolidar su agenda en la Cámara alta, donde concentra el tratamiento de las iniciativas más controvertidas en un contexto de fuerte reconfiguración del mapa legislativo.