El presidente
Javier Milei tildó de "zurdo" y
responsabilizó al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, por la crisis fiscal de la ciudad pese a su reciente asunción, en una serie de mensajes en los que también extendió sus críticas hacia el periodismo y analistas que habían valorado su llegada al poder.
“Me acuerdo que cuando este zurdo ganó adelanté el desastre que causaría”, escribió el mandatario en su cuenta de X, donde cuestionó el rumbo de la gestión neoyorquina y sostuvo: “Aquí el resultado. Son parte del problema".
En el mismo mensaje, Milei dirigió sus cuestionamientos a un politólogo, al que no mencionó, y al canal TN -habitualmente alineado al Gobierno- al señalar que “llevaron a un zurdo de rulos que lo defendía con pasión”, en alusión a análisis previos sobre el triunfo electoral de Mamdani.
Las declaraciones del Presidente se produjeron luego de que el alcalde anunciara un conjunto de medidas para afrontar un déficit estimado en unos US$5.400 millones, que incluyen la revisión del gasto público y la identificación de ahorros por US$1.700 millones sin afectar servicios esenciales, además del pedido de mayor asistencia estatal.
El cruce se inscribe en una serie de cuestionamientos previos de Milei hacia el dirigente estadounidense, a quien ya había criticado tras su elección y al que vinculó con corrientes que denomina “socialismo democrático”, en línea con su posicionamiento ideológico a nivel internacional. Sin embargo, su señalamiento expone algo más grave: la gran atención que otorga a la gestión del recién llegado y la poca que le da a la suya, así como un doble discurso, considerando que el Presidente lleva casi dos años y medio al poder.
QUÉ PASÓ
Mamdani planteó que cada área de gobierno deberá detectar partidas prescindibles y optimizar recursos, en el marco de un proceso de evaluación presupuestaria para los próximos años fiscales, con el objetivo de sostener el funcionamiento de la ciudad en un contexto económico complejo.
Desde su llegada a la intendencia, Mamdani impulsó propuestas que, según sus defensores, replican experiencias en otras ciudades de Estados Unidos, aunque en las últimas semanas su gestión quedó atravesada por el deterioro de las cuentas públicas y la necesidad de ajustar el presupuesto.
En ese contexto, el alcalde encuadró la situación como una crisis de carácter estructural al señalar que la ciudad enfrenta el mayor déficit desde la Gran Recesión, al tiempo que atribuyó el escenario a desequilibrios acumulados y a una relación financiera desigual con el estado de Nueva York, al que aporta más de la mitad de los ingresos pero del que recibe una proporción menor del gasto.