Ted Turner murió este miércoles, según confirmó su propia firma. Nacido en Ohio, construyó un imperio que incluyó la primera “superestación” de televisión por cable y múltiples señales de entretenimiento. Su mayor creación, CNN, irrumpió en 1980 con una lógica inédita: transmitir noticias las 24 horas, un modelo que luego replicaron medios de todo el mundo.
La cadena marcó un antes y un después en la cobertura informativa, al convertir a millones de espectadores en testigos inmediatos de acontecimientos globales. En 1991 fue nombrado “Hombre del Año” por la revista Time por “influir en la dinámica de los acontecimientos y convertir a espectadores de 150 países en testigos instantáneos de la historia”.
Desde la conducción empresarial, Turner también avanzó en la expansión del negocio mediático con canales de cine, animación y la cobertura de equipos deportivos como los Atlanta Braves. Con el tiempo, vendió su conglomerado a Time Warner, aunque continuó reivindicando a CNN como el mayor logro de su vida.
Afectado durante años por demencia con cuerpos de Lewy, el empresario también se destacó por su perfil filantrópico. Impulsó la Fundación de las Naciones Unidas y militó contra las armas nucleares. Desde la propia cadena lo despidieron como un líder “intrépido y valiente”, cuya influencia excedió los medios para instalar una forma de narrar el mundo atravesada por intereses globales y disputas de poder.