11.05.2026 / POLÉMICA

La Rosada le marca la cancha a Bullrich y crece la interna libertaria por Ficha Limpia

Mientras Patricia Bullrich intenta avanzar en el Senado con el tratamiento separado de Ficha Limpia, en Casa Rosada salieron a desautorizarla y ratificaron que el paquete de reforma electoral enviado por Javier Milei no será desmembrado. La disputa expuso una nueva fractura interna en el oficialismo y volvió a dejar en evidencia la tensión entre la ministra y el núcleo duro que responde a Karina Milei.





El nuevo capítulo de la interna libertaria se coló de lleno en la previa de la mesa política que el Gobierno realizará este martes en Balcarce 50. Allí, funcionarios nacionales buscarán ordenar la estrategia parlamentaria frente a un Congreso cada vez más hostil y con diferencias crecientes dentro del propio oficialismo. Según trascendió, el eje central será la reforma política impulsada por Milei, que incluye la eliminación de las PASO, cambios en el financiamiento electoral y el proyecto de Ficha Limpia.

Bullrich, que en el Senado conduce el bloque oficialista, había comunicado a sus pares la intención de avanzar con Ficha Limpia por separado, despegándola del resto de la reforma electoral. La jugada fue interpretada en Casa Rosada como un movimiento inconsulto y con fuerte carga de posicionamiento político. “Patricia no estuvo en la elaboración. Mandamos un proyecto que incluía todo y no cambiamos de idea. Le gusta un poco el protagonismo”, disparó un integrante de la mesa política ante Noticias Argentinas.

En el entorno presidencial buscaron bajarle el tono a la discusión, aunque dejaron claro que ninguna decisión individual será validada sin acuerdo previo del círculo político de Milei. “Todo lo que no haya sido consensuado en mesa política no representa la decisión del Gobierno en su conjunto”, sostuvo uno de los articuladores entre el Ejecutivo y el Congreso. Aun así, admitieron que el escenario podría modificarse si el oficialismo redefine la estrategia legislativa en las próximas horas.

La tensión entre Bullrich y el corazón del poder libertario escaló en las últimas semanas, sobre todo después de que la ministra reclamara públicamente que Manuel Adorni presentara su declaración jurada en medio de las denuncias por presunto enriquecimiento ilícito. El gesto cayó mal tanto en el despacho presidencial como en el entorno de Karina Milei, que conserva el control político sobre el armado oficialista y las futuras candidaturas. Aunque las encuestas muestran a Bullrich fortalecida en la Ciudad de Buenos Aires, cerca de la secretaria general recordaron que “la última palabra” sobre las listas sigue estando en manos de la hermana del Presidente.